Irán. Semana Santa
9 días

Desde el I milenio a. C hasta 1935 fue conocido bajo el nombre de Persia. Su situación geográfica lo encuadra como país perteneciente a Oriente Medio siendo también parte significativa del sur de Asia Central. Irán limita al noreste con Turkmenistán, al noroeste con Azerbaiyán y Armenia, al oeste con Turquía e Irak y al este con Pakistán y Afganistán. Sus aguas comunican en el sur al océano abierto a través del Mar de Omán y del golfo Pérsico, y su costa norte, está bañada por el lago más extenso del planeta: el mar Caspio. Tiene una superficie de 1.648.000 kilómetros cuadrados algo más de tres veces España.

Con su ubicación estratégica en la confluencia de tres continentes y desplegándose sobre una de las más antiguas zonas pobladas por los humanos, Irán ha sido y sigue siendo un foco imprescindible de historia, cultura y las artes. En tres ocasiones, los persas han sido capaces de levantar un imperio, y a pesar de las diversas conquistas a manos de macedonios, árabes y mongoles, el país ha mantenido su integridad territorial a lo largo de las sucesivas dinastías.

Desde el punto de vista histórico Irán fue la cuna del primer y gran imperio de la Humanidad. Entre el 550 y 330 a. C. el gran Imperio Aqueménide iniciado por Ciro y continuado más tarde por Darío, perfeccionó hasta medidas antes nunca conocidas, la organización e intercambios de un Estado imperial cuyos comienzos ya habían trazado los babilonios y asirios. El dominio de este imperio incluía el Cáucaso y Armenia, Israel en el litoral mediterráneo y la cuenca del Tigris y Éufrates; se extendía también a Asia Central por el nordeste y al Asia menor por el este. Desde esta encrucijada del mundo marcharon a través de todas direcciones para crear el modelo del Estado Universal y cosmopolita.

Las rutas terrestres partían del Mediterráneo a través de Siria hacia Mesopotamia, el antiguo Irán y la Margiana (Merv), en el oeste de Asia Central. Las rutas desde la Margiana llegaban a Bactria, en el valle del Oxus, o se bifurcaban al norte hacia la Sogdiana y continuaban a través del valle de Fergana y la cordillera Alai hacia Kashgar. La ubicación privilegiada de Irán en la RUTA DE LA SEDA le permitió desarrollar una industria textil de peso, que aún hoy es posible apreciar en sus alfombras. Aun se puede revivir la historia de aquella mítica ruta comercial en varias ciudades del país, como Yazd, Kerman, Bam, Tabriz, Qazvin y Rei (también conocida como Raghae), que fue un centro comercial importante en la RUTA DE LA SEDA.

Irán ha de ser visto como un tesoro de valor incalculable por su rica variedad cultural. Más de un millón de monumentos registrados convierten a este país en uno de los más privilegiados del planeta en cuanto a legado cultural.  

De repente se ha despertado un inusitado interés por conocer el país, y la afluencia de turismo ha conocido unos límites insospechados hasta entonces en Irán. El país sigue siendo tan seguro para el turismo, como lo ha sido en los últimos 20 años que venimos transitando por sus carreteras. Son muchas las personas que a su vuelta recomiendan el destino, hablando de él como uno de los más bellos jamás visitado, no solo por la variedad de culturas que podemos encontrar, sino también por la gran hospitalidad de sus gentes.
En esta ocasión acortamos el viaje para acomodarlo a las fechas de Semana Santa, nos centraremos en los lugares indispensables del país. Volaremos a Teherán donde en un día conoceremos algunos de los museos más interesantes del país, en un vuelo interno llegaremos hasta Shiraz, la ciudad de los poetas y cuna del imperio aqueménide con la inigualable Persépolis. Continuaremos con la ciudad zoroastriana de Yazd donde ampliaremos sobre nuestros conocimientos de Zaratustra. Culminaremos este fugaz viaje pasando tres noches en una de las ciudades más bellas del planeta: Isfahán o “la mitad del mundo”.
DIA ITINERARIO ALOJAMIENTO COMIDAS
24/3/2018 España - Teherán. - -
25 Teherán. Visita de la ciudad. Hotel D
26 Teherán. Vuelo a Shiraz. Visita de la ciudad. Hotel D
27 Shiraz - Persépolis - Naqs-e-Rostam - Pasargada - Yazd. Hotel D
28 Yazd. Visita de la ciudad. Hotel D
29 Yazd - Meybod - Isfahan. Hotel D
30 y 31 Isahan. Visita de la ciudad. Hotel D
1/4 Isfahan - España. - -
D: desayuno
Salidas desde Barcelona y Madrid, consultar disponibilidad y suplementos para salidas de otras ciudades

Precios

Mínimo 16 personas 1.565
Suplemento de 6/15 personas  185
Suplemento habitación individual GARANTIZADA
Suplemento habitación individual opcional 375
Tasas estimadas 260
Mínimo 6 personas / máximo 18
PROGRAMACION PROPIA Rutas 10

Salidas

24/03/2018

Servicios incluídos

• Vuelo internacional en línea regular
• Traslados y transporte durante todo el recorrido
• Alojamiento en hoteles turista 3***/4**** con desayuno
• Guía local acompañante en castellano
• Visitas indicadas con entradas incluidas
• Seguro de asistencia médica incluyendo hasta 600¤ en gastos de cancelación
SERVICIOS NO INCLUIDOS
• Tasas de billete de avión. Ver detalle en apartado Tasas
• Visados. Ver detalle en apartado Documentación y Sanidad
• Comidas y bebidas no mencionadas en programa
• Gastos personales o extras en los hoteles
• Servicios de maleteros en los hoteles y en el aeropuerto
• Cualquier servicio no indicado en el apartado de servicios incluidos

LA RUTA

Día 1. España - Teherán.
Presentación en el aeropuerto para volar a Teherán con escala en Estambul. Noche en vuelo.
Día 2. Llegada a Teherán. Visita de la ciudad.
Llegada por la mañana. Asistencia en el aeropuerto y comienzo de las visitas en la capital.
TEHERAN. Situada al norte del país a los pies de los montes Alborz, la capital del país suele ser una de las puertas de entrada para el visitante, que lo primero que percibe son grandes edificios y el tráfico con sus innumerables atascos. Pero Teherán es mucho más que las sedes de los centros oficiales, embajadas, mansiones de la administración estatal, el gran comercio y la multitud de automóviles. Teherán es el mejor lugar para conocer la cultura persa visitando sus numerosos museos, los mejores de Irán. Teherán es la intensidad de la vida que firmemente se deja sentir por doquier. Aquí está la mejor infraestructura hotelera. El clima de la ciudad es cálido y seco en verano, frío durante un corto invierno y muy plácido el resto del año.
Museo Nacional de Irán. En 1937 se fundó en Teherán el primer museo de Irán y en la construcción del edificio se intentó al máximo que tuviese un diseño, tanto interior como exterior, acorde al uso que iba a tener. La fachada tiene la misma arquitectura que la del palacio de Firuzabad, en Fars, los ladrillos que la componen son del mismo color rojo oscuro que caracterizan los monumentos sasánidas. El arco de la entrada nos recuerda el arco de Ctesifonte, en las cercanías de Bagdad. El museo se divide en tres apartados: período prehistórico, período histórico y período islámico. El período histórico se divide a su vez en tres: aqueménides, arsácidas y sasánidas. Los objetos que se exponen de estos períodos son de un incalculable valor y tienen fama mundial. Uno de los valiosos objetos que alberga el museo son copas de oro halladas en los diferentes yacimientos de Tappeh Marlik, Tappeh Hasanlu y Kalar Dasht y que pertenecen al período histórico. También se exponen otras piezas de oro, algunas de ellas con 3000 años de antigüedad, así como piezas halladas en Persépolis y Susa, como inscripciones, columnas, ladrillos esmaltados, estatuas, figuras y otras piezas.
Palacio de Golestan. El lujoso palacio de Golestán es una obra maestra de la era Qajar, que incorpora con éxito la artesanía persa con la arquitectura de influencias occidentales. El palacio fue durante 200 años residencia de la dinastía Qajar y no solo es un palacio, sino un complejo palaciego y muestra de la opulencia y el poder de los shas iraníes. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2013.
Museo de cerámica y vidrio. En el marco de un singular edificio de finales del siglo XIX se exhiben todo tipo de recipientes de cristal. Llaman la atención los frascos para perfumes y las estéticas botellas para almacenar lágrimas. En el apartado de las cerámicas se exponen piezas persas de todas las épocas.
Paseo por el Gran Bazar. Más de diez kilómetros de pasajes, patios y en especial tiendas forman ese pequeño mundo dentro de la ciudad. Aquí reinan unos colores, olores, luces e incluso sonidos, diferentes a los de otras partes. Entre el intrincado dédalo podremos descubrir rincones insospechados: casas de baños, mezquitas, zurjanehs (gimnasios tradicionales), madrasas, viejos caravasares, etc. El bazar actual fue construido a finales del siglo XIX, entonces había 36 bazares temáticos o gremiales formando el conjunto del gran bazar.
Día 3. Teherán. Vuelo a Shiraz. Visita de la ciudad.
Desayuno. A la hora acordada traslado al aeropuerto para salir en vuelo a Shiraz. Asistencia a la llegada y visita de la ciudad.
SHIRAZ. Decir Fars, de cuyo nombre deriva Persia, es referirse a la antigua cuna de la civilización persa. Fue la protagonista del nacimiento de Persia con Ciro el Grande y posteriormente de su renacimiento con la llegada del Ardeshir I en el 224 de nuestra era. En esta provincia se pueden admirar las ruinas de la antigua civilización aqueménide, desaparecida con la conquista de Alejandro Magno en el 334 a. C. y de la Sasánida, que fue derrocada en el siglo VII con la conquista de los árabes musulmanes. Pocas ciudades iraníes son tan equilibradas como Shiraz, ubicada en una verde llanura, a los pies de la montaña Allah-o-Akbar y bañada por el río Joshk. La población empezó a desarrollarse en su actual emplazamiento en tiempos de la dinastía sasánida. Uno de los momentos más delicados en su historia sucedió durante la invasión mongola, cuando se evitó que las hordas de Gengis Khan quemasen la ciudad. La irrupción de Tamerlán fue similar, entonces la solución fue una boda de compromiso entre una nieta de un monarca shirazí con el nieto de Tamerlán. Los sucesores del mongol dedicaron muchos esfuerzos en embellecer Shiraz. Aquel fue uno de los momentos cumbres de la ciudad, llegando a ser uno de los referentes de todo el mundo musulmán. Los reyes de la dinastía safávida continuaron edificando palacios y mezquitas. En el año 1766 Karim Khan, de la dinastía Zand, convirtió Shiraz en la capital del imperio y desde ese momento la dotó de majestuosos palacios y jardines. La llegada al poder de Agha Mohammad, el fundador de la dinastía qajar, significó la ruina para la ciudad al desposeerla de la capitalidad que trasladó a Teherán.
Actualmente a Shiraz se la conoce como “la ciudad de las flores y de los poetas”, no hay que olvidar que los poetas Hafez y Sa’dí vivieron y murieron aquí. Como urbe moderna es habitable, cultural, abierta y un centro de ciencia. Sus gentes son muy comunicativas y amables.
Narenjestan Qavan: Palacio Narenjestan / Zinat Almolk house. El complejo comprende el jardín y palacio de Narenjestan, así como el jardín y palacio de Zinat Almolk. Fue construido por uno de los arquitectos más notables del siglo XIX en Irán y utilizado como residencia del gobernador de Fars. El palacio de Narenjestan fue diseñado y utilizado como una parte del complejo en la que se recibía a las personas ajenas al círculo familiar. Mientras que el palacio de Zinat Almolk estaba destinado únicamente al uso de la familia cercana al gobernador. Es una representación muy significativa de arquitectura residencial durante el periodo Qajar.
Mezquita Nasr El Molk (Nasir al-Mulk). Es una de las pocas mezquitas que se construyeron bajo la época qajar. Claramente recons¬truida, en la actualidad se puede visitar con su pórtico de entrada, cúpulas, ro¬bus¬tas columnas, así como los azulejos en diferentes colores que dan una gran variedad al recinto. 
Shah Cheragh. Sobre todo, el conjunto del edificio, destaca la maravillosa orna¬mentación de la en¬trada con diferentes azulejos; así como la cúpula bulbosa situada encima del mau¬soleo y el minarete, ambos recu-biertos de cerámica. Es uno de los centros de peregrinaje importante del país en el que está ente¬rrado un hermano del Imam Reza –Seyyed Mir- fallecido en esta ciudad. Las mujeres deben llevar chador para entrar al recinto, se facilitan a la entrada del complejo.
** Nota ** : durante todo el año 2017 nuestros grupos han entrado al interior del recinto y hacer una visita. No podemos garantizar al 100% que esto se siga manteniendo durante todo el año 2018. Si ello fuera posible, las chicas necesitarían obligatoriamente el uso chador para entrar y los chicos recomendamos vistan con manga larga y colores más oscuros para la ocasión. Por supuesto pedimos un respeto absoluto durante toda la visita al recinto.
Mezquita Vakil. Fue construida bajo el reinado de Kharim Khan al que también debe su nom¬bre. Restaurada en el s. XIX es interesante sobre todo por su decoración en colores rosa y verde, si¬guiendo las influencias de la escuela de Shiraz. El acceso al patio con un estan¬que central, se hace a través de una sala octogonal cubierta con una cúpula de la que parten dos pasillos. El conjunto es una de las grandes obras maestras del período zand.
Baños Vakil. Son unos antiguos baños públicos que fueron parte del distrito real construido durante el reinado de Karim Khan Zand. Actualmente están transformados en una especio de museo etnológico con figuras de cera.
Bazar Vakil. Antiguo barrio comercial de Shiraz se compone de varios bazares de distintas épocas. El mejor y más famoso es el Bazar-e Vakil, una estructura cruciforme encargado por Karim Khan como parte de su plan para hacer de Shiraz un gran centro comercial. Las avenidas de ladrillo, amplios abovedados son obras maestras de la arquitectura Zand, que con este diseño mantienen el interior fresco en verano y cálido en invierno. Actualmente contiene casi 200 tiendas de venta de alfombras
Día 4. Shiraz - Persépolis y Naqs e E Rostam - Pasargada - Yazd.
Shiraz – Persépolis: 60 Km / Persépolis – Naghs E Rostam: 10 Km / Naghs E Rostam – Pasargada: 75 Km / Pasargada - Yazd: 324 Km.
Desayuno. Salida desde Shiraz a Yazd en un día repleto de visitas hasta la llegada.
Persépolis. Sin duda alguna, el conjunto palaciego de Persépolis es el monumento más visitado en Irán. El complejo arquitectónico está formado por varios palacios a los que se accede a través de una escalera monumental; algunos de ellos conservan en la actualidad parte de su antigua gran¬dio¬sidad, a pesar de las destrucciones sufridas a causa de las guerras y el paso del tiempo. Darío I “el Grande” comienza la construcción de la que sería la sede de su imperio en el año 518 a. C., cons¬trucciones que conti¬nuarían bajo los reinados de Jerjes y Artajerjes. No tuvo ningún papel puramente administrativo en el imperio, pero si fue el lugar destinado a servir de marco para la cele¬bración de las fiestas del equinoc¬cio de primavera: el año nuevo iraní “Now Ruz”. La recepción de esta fiesta tenía lugar en el palacio de la Apadana, con una capacidad para 10.000 personas, y en la que Darío recibía a los monarcas de todos los estados vasa¬llos que ve¬nían a ofrecer su tributo anual al “Rey de Reyes” aqueménide. En el año 331 a. de C. fue des¬truida debido a un incendio pro¬vocado por Alejandro Magno en venganza por las continuas gue¬rras de los persas contra los grie¬gos, fue a partir de esa fecha que la ciudad quedó abandonada. El conjunto fue incluido en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO en el año 1979.
Naqhs E Rostam. Fue el emplaza¬miento que Darío I y tres de sus sucesores eligie¬ron como lugar para ser enterrados. Estas tumbas presen¬tan una fachada en forma de cruz con una abertura en el centro, detrás de la cual se encon¬traba la cámara funeraria. La parte inferior de las tumbas se dejaba sin ningún tipo de ornamenta¬ción, mien¬tras que la parte media se decoraba con columnas y capiteles. La parte superior era donde se repre¬sentaba el rey al lado de un altar de fuego, sos¬tenido por las naciones vencidas.
Pasargada. Está situado a 70 Km. de Shiraz y fue este lugar donde Ciro el Grande erigió la ca¬pital, coincidiendo con el mismo en el que Astyage había batido a la armada Meda. Esta batalla de¬cisiva, marca el principio de los años de conquista y formación del imperio Aqueménide. El estado de conser¬vación de los restos arqueológicos de Pasargada es peor que los de Persépolis, estando es¬parcidos a lo largo de una gran llanura.  El monumento más representativo es la tumba de Ciro, que fue levantado poco después de su muerte en el año 530 a.C., un edificio aislado y austero de planta cuadrada y construido en piedra blanca calcárea.
Día 5. Yazd. Visita de la ciudad.
Desayuno y visitas en Yazd, tiempo libre una vez finalizadas.
YAZD. Por aquí pasaron ilustres personajes de la historia como Marco Polo, Gengis Khan o Tamerlán. Marco Polo en sus crónicas relata la importancia de la ciudad como centro de tráfico caravanero y lugar donde se producía una tela confeccionada de seda y oro llamada “material yazdi” la cual se exportaba por todo el mundo. Durante muchos siglos Yazd fue la última parada de las caravanas antes de aventurarse a los peligros del desierto, al mismo tiempo era el primer oasis seguro que encontraban en el extremo occidental del desierto a su regreso de India y China, a través de la RUTA DE LA SEDA.
La arquitectura de la ciudad está perfectamente adaptada al rigor del clima. Las temperaturas son muy cálidas en verano, con máximas que superan los 40°, mientras que en invierno se alcanzan mínimas de -8º. La mayoría de las construcciones son en adobe, pero lo que verdaderamente llama la atención son las “torres del viento” llamadas badgirs por los persas, por encima de los tejados. Torres con una estructura muy ingeniosa que permite recoger el aire para refrescar los interiores de las casas y los depósitos de agua. Algunos de los monumentos están ligados al culto a Zaratustra, ya que es en Yazd donde permanece activo el reducto más importante de la religión zoroastriana de todo Oriente Medio.
Old town. La parte antigua de la ciudad está construida acorde a la climatología de la zona: barro y paja, que mantiene el calor en el invierno y refresca en verano. Daremos un paseo para conocer sus laberínticas calles que nos descubrirán curiosos edificios cuyos techos finalizan en torres de viento.
Mezquita de Viernes. Data del siglo XIV. El pórtico de entrada, un iwan alto y estre¬cho recubierto en su interior por estalactitas y sus dos minaretes, son quizás uno de los monumentos más altos y esbeltos del país.
Bazar. Tomaremos el pulso a la ciudad dando una vuelta por el bazar en el que los habitantes de la ciudad hacen sus compras.
Complejo Amir Chakhmaq. Conjunto formado por una pequeña mezquita del siglo XV y un bazar. La parte más espectacular es la portada del bazar, su fachada semeja el ivan de una mezquita, con dos esbeltos minaretes.
Templo de Fuego o “casa del fuego” es donde se encuentra la llama sagrada que sim¬boliza al dios Ahura Mazda. Tiene un ca¬rácter sagrado para los zoroas¬trianos y se dice lleva ardiendo 1.530 años, que fue sacado de un templo de Anahita y desde entonces pasó de templo en tem¬plo hasta llegar a Yazd en 1935. La llama está custodiada por unos guardianes, que cuidan de que nunca llegue a consumirse. El edi¬ficio está completamente gestio¬nado por los zoroastrianos y es a ellos a quien también pertenece, siendo mantenido económica¬mente por las aportaciones de sus fieles.
Torres del silencio. Son grandes construcciones circulares a cielo abierto en las que los Zoroa¬trianos dejaban a sus muertos; éstos no incineraban ni enterraban los cuerpos, ya que considera¬ban que ello contaminaba el fuego, la tierra, el aire o el agua. En su lugar dejaban los cadá¬veres en estas torres, donde los buitres eran los encarga¬dos de dejar solo los huesos que luego se ente¬rraban. Esta antigua práctica desapareció hace años siendo sustituida en su lugar por una capa gruesa de cemento, colocada entre la tierra y el cuerpo, para evitar esta creencia de contamina¬ción de los ele¬mentos. Al lado de una de las torres existe un cementerio donde conviven tumbas antiguas y otras más actuales.
Jardines Dowlat Abad. Es uno de los 9 jardines incluidos en la lista de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO bajo la denominación de El Jardín Persa. Fue construido a mediados del siglo XVIII por Karim Khan Zand. Para crear este jardín se excavaron una cadena de qanats de 65 Km, de Mehriz hasta Yazd, que pudiera suministrar el agua. Es similar al resto de jardines persas con una mansión en el interior rodeada en este caso de un huerto con árboles frutales con granados, así como parras. Es también famoso por tener la torre de ventilación más alta de Irán con 34 metros de altura.
Día 6. Yazd - Meybod - Isfahan.
Yazd - Meybod: 60 Km / Meybod - Isfahan: 270 Km
Después del desayuno salida hacia Isfahan haciendo parada en Meybod para la visita.
Meybod. Históricamente, Meybod es una ciudad principalmente sasánida. La topografía de Meybod muestra que la antigua ciudad se basaba en una planta cruciforme, como cualquier ejemplo de ciudad sasánida, con cuatro puertas de apertura a los cuatro puntos cardinales. El complejo monumental de Meybod incluye un mausoleo, un caravanserai, los bagdir –torres de viento-, gallineros, molinos subterráneos etc… pero sin lugar a dudas el más importante es la ciudadela de Narin. Según algunos historiadores su origen se remonta a 3.000 años, e incluso se dice que el rey Salomón escondía aquí sus tesoros. Tenía cuatro pisos y estaba rodeado por un gran foso todavía visible. La ciudadela fue demolida por la armada de Tamerlán y aunque no todos los pisos se pueden visitar, algunos de ellos están abiertos al público.
Día7. Isfahán. Visita de la ciudad.
Visita de la ciudad después del desayuno.
ISFAHÁN. La más famosa descripción persa de la ciudad es “Isfahán es la mitad del mundo”, refiriéndose con ello al esplendor que adquirió durante los siglos XVI y XVII. Son muchos son los que dicen que es esta y no otra la ciudad más bella de Irán, quizás por ello la plaza haya sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.  Los principales monumentos son obra de un solo hombre el Sha Abbas el Grande, que hizo de la ciudad su capital en 1598. Constru¬yó grandes avenidas a lo largo del río, jardines, palacios, puentes y la plaza, convirtiéndola en una de las ciudades más bellas del siglo XVII y que aún conserva dicha belleza. Cuentan los histo¬riadores que esta era la “ciudad más próspera y moderna del mundo” con más de un millón de habitantes. Después de Sha Abbas I, otros monarcas, arquitectos, pensadores y artistas dejarían su huella en la ciudad.
Iglesia de Vank. La comunidad armenia, que habitó en el país dio lugar a la construcción de esta catedral, que hubo de ampliarse al poco tiempo de ser finalizada. El interior contiene espléndidos sus frescos en las paredes de una rara calidad de inspiración holandeses e italiana. Destacan en particular, las escenas de resurrección, el terrible Juicio Final y la representación de San Gregorio ajusticiado. Enfrente de la iglesia hay un pequeño museo con una muestra del desarrollo de la vida en Irán de la cultura Ar¬menia.
Mezquita de viernes. Está construida a la manera clásica con un gran patio rodeado de cua¬tro iwanes. El iwan sur con dos minaretes es el que está decorado más ricamente, en tonos azules y tur¬quesas contrastando con los tonos ocres del interior. Detrás del iwan se encuentra la sala del mi¬rab que fue construida por Nizam al Molk, y una de las pocas que se conservan de la original que sobrevi¬vió a un incendio. El iwan norte es de época selyúcida con sobria y discreta decoración. En el iwan oeste, una pequeña sala alberga el mirab del sultán Uldajaitu Khodabendeh y una mezquita de in¬vierno.
Puente Shahrestan. Es uno de los once puentes que hay en Isfahán y de los pocos que no se han transformado en modernas vías de comunicación. Edificado en el siglo XIV, en la parte norte de la ciudad, es uno de los más antiguos y mantiene las características y materiales de su construcción original.
Puente Khaju. Es posiblemente uno de los puentes más bellos del mundo. Tenía diferentes usos, pues además de puente, su función era también la de una presa cerrando las compuertas que se habían hecho en la parte inferior, tras lo cual se creaba un lago donde se lanzaban fuegos artificiales en los días festivos. En medio del puente hay un edificio conocido como Biglerbighí que estaba destinado a albergar de forma provisional al sha y a su familia. Está adornado con azulejos y pinturas y en el piso inferior está una de las más originales casas de té de todo Irán.
Puente 33 arcos (Si-o-se Pol). Fue construido en el año 1602 por orden del monarca Shah Abbas I y es uno de los símbolos de la ciudad. Está dotado de una arquitectura fina y adecuada a la ciudad de Isfahán; en la parte baja, que tiene contacto con el agua, se encuentran las arcadas bajo las cuales pasa el agua del río Zayandeh, y, en la planta superior, hay dos corredores cubiertos que está destinado para el paso de peatones.
Día 8. Isfahán. Visita de la ciudad.
Desayuno. Día para completar las visitas de la ciudad. Hotel hasta la hora del traslado por la noche al aeropuerto.
Hasth Behesht Garden (Ocho paraísos). Construido por el Shah Suleiman, este pabellón fue restaurado más tarde en la época qajar y por los Pahlavi. Es un edificio octogonal con una gran sala central coronada por una cúpula y rodeada de pequeños salones. El interior está adornado de frescos con imágenes de pájaros y animales, así como espejos, estalactitas y cerámicas.
Palacio Chehel Sotoun (40 columnas). Construido bajo el reinado del Sha Abbas II en 1647 es una de las mejores representaciones de la arquitectura real persa de la época. El edificio principal se encuentra en el interior de unos jardines, en los que el pórtico princi¬pal se ubica el estanque con columnas reflejadas en el agua, de las que proviene el nombre del pala¬cio. El interior está decorado con espejos perfectamente trabajados, pinturas al fresco con represen¬tacio¬nes de escenas de la corte, episodios de guerras, miniaturas y espejos de colores.
Plaza del Imam. La plaza fue construida bajo el reinado del Shah Abbas en 1612 recibiendo el nombre de Plaza del Shah o de Naqsh-e-Yahan “Mapa del mundo”. Bajo el reinado de los monarcas safávidas se utilizó como campo para el juego del polo, conservando en la actualidad los postes que servían de porte¬rías. No solamente es imponente por sus medidas -510 metros de largo x 165 de an¬cho- hecho que la convierte en una de las mayores del mundo, sino también por el conjunto de edi¬ficios que alberga. En el año 1979, la UNESCO la incluyó en el catálogo del Patrimo¬nio Mundial.
Mezquita del Imam. Se encuentra en uno de los extremos de la plaza y es una de las visitas obligadas de la ciudad. La enorme entrada a la mezquita se encuentra flanqueada por dos minare¬tes turquesas, para pasar a continuación a un iwan que da paso finalmente al recinto. La construc¬ción de la mezquita comenzó bajo las órdenes del Shah Abbas, siendo el edifico más grande que mandó levantar bajo su mandato. La estructura de la mezquita mantiene las formas claramente ira¬níes, de patio cen¬tral rodeado de pórticos y cuatro iwanes. Sus patios, minaretes, cúpulas, iwanes... así como las varia¬das ornamentaciones de finísimos decoradas, hacen incluir esta mezquita entre las grandes obras de arte más sobresalientes del país.
Mezquita Sheih Lotfolah. Digna rival de la mezquita del Imam y otra de las obras maestras de la arquitectura del periodo safaví, se encuentra ubicada enfrente del palacio de Ali Ghapu. Como la anterior también fue mandada construir por el Shah Abbas el Grande en el año 1602 y debe su nombre a un teólogo de la época. El portal de entrada está recubierto de ricos mosaicos de moti¬vos florales en colores azul y amarillo, con esta¬lactitas de las más bellas y finas que se pueden admirar. Tanto el exterior como el interior poseen excelentes inscripciones realizadas a mano por el maes¬tro Ali Reza Tabrizi. Destacando sobre todos los ángulos de la gran plaza se admira la gran joya del arte persa: la cúpula de Sheih Lotfolah; no lo es solo por la finura de los motivos que la decoran, sino también por la armonía que existe entre ellos.
Palacio de Ali Ghapu. Está considerado obra maestra del período Safávida y fue utilizado para alojar a embajadores y recibir a personalidades. Tiene seis plantas estando cada una de ellas decorada de una manera distinta en la que destacan los frescos, los mosaicos, la madera labrada, así como los trabajos en estuco y yeso.
Bazar. La visita es ineludible, aquí es donde se aprecia el latido de la vida de Isfahán. Los colores, los olores, el movimiento de la gente e incluso la resonancia de los sonidos son especiales. Es muy extenso, supera los cinco Km. de recorrido, desde la Plaza del Imán hasta la Mezquita del Viernes. Para aquellos que quieren conocer el verdadero Isfahán, deberán perderse entre el dédalo de callejones, patios, caravasares y galerías que conservan ese enorme y laberíntico espacio lleno de vitalidad.
Día 9. Isfahan - España.
Vuelo de regreso y llegada en el día.
*** Nota ***. Pueden producirse modificaciones en los lugares a visitar, ocasionados por cierres esporádicos de algunos monumentos.

Podrán realizarse vía email, teléfono o por la web, indicando claramente nombres y apellidos de los pasajeros (tal y como figuran en el pasaporte), viaje, fecha de salida, email y un número de teléfono de contacto. También se indicará si se desea el seguro opcional. Una vez confirmada la recepción de la reserva, se deberá realizar un ingreso del 40% del importe total en alguna de las cuentas abajo indicadas. En el caso de que el precio del aéreo supere el citado 40%, se podrá exigir un depósito superior. En el ingreso debe especificarse el nombre y apellidos del pasajero.

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