• Las 10 visitas imprescindibles en Cracovia

Las 10 visitas imprescindibles en Cracovia

Categorías: Europa | Polonia

Gótica, renacentista y barroca pero sobre todo viva. Visitar la antigua capital polaca es siempre una delicia, te resumimos todas las visitas imprescindibles en Cracovia, una ciudad a la que siempre desearás volver.

Pese a sus 766.000 habitantes, casi 3 millones en su área metropolitana, Cracovia es ideal para conocerla a pie. Acceder a la mayoría de los puntos de interés dando un paseo con el aliciente de ir descubriendo su hermoso casco antiguo, forma parte de esta encantadora escapada, fácil de organizar desde España, o de un recorrido más ambicioso para descubrir Polonia, un destino muy del gusto del viajero latino.

Muchos visitantes tan solo dedican una jornada a su visita. Sin duda, una injusticia para esta joya polaca. Dos noches pueden ser suficientes si se va con prisa, pero se disfrutará mucho más si se prolonga de tres a cinco días, tiempo suficiente para incluir también alguna de sus excursiones imprescindibles como las Minas de Sal de Wieliczka o el Campo de Concentración de Auschwitz-Birkenau.

Otro pecado viajero es abandonarla sin haber disfrutado de su animada vida diurna y nocturna. Estamos en una de las principales ciudades universitarias de Europa, lo que asegura la diversión en sus cafés y, más aún, en sus innumerables cervecerías, y es que aquí la cerveza se bebe casi con fervor religioso.

Hay mucho que contar. No esperamos más para iniciar el recorrido de Rutas 10 por las visitas imprescindibles de Cracovia.

 

Fuente: Poland Travel

Todas las visitas imprescindibles en Cracovia

1. Plaza del Mercado

Aquí palpita Cracovia desde su fundación en el siglo XIII, es el primer sitio que se debe visitar y al que se vuelve una y otra vez durante la visita. Destaca por sus enormes dimensiones, de hecho presume de ser la plaza medieval más grande del mundo, pero enamora por su belleza y rico patrimonio.

Antes de empezar a conocerla, hay que sentarse en alguno de sus atractivos cafés, muchos de ellos animados con música en vivo, otros, con venta de libros. También es un lugar ideal para cenar al caer la tarde, pese a ser un lugar muy turístico, su oferta es interesante.

Ahora, ya llega el momento de pasear por este recinto, declarado Patrimonio Mundial de la Unesco, aquí es posible disfrutar de varios de los imprescindibles de Cracovia:

Lonja de los Paños

En gran medida a este fastuoso palacio de Sukiennice se debe el renombre de toda la plaza del Mercado. Aquí ha estado desde 1257 cuando se levantó como importante centro de comercio internacional que distribuía mercancías de oriente a Europa. Hoy es posible seguir comprando, aunque mayormente souvenirs en sus atractivos puestos.

La construcción actual data de 1555, cuando la primera edificación sucumbió bajo las llamas, y se empezó a trabajar en la actual, de estilo renacentista italiano.

Torre del Ayuntamiento

Este vestigio del antiguo consistorio de Cracovia data del siglo XIII. Además de admirar su belleza, permite subir a su mirador para disfrutar de una de las mejores vistas sobre la ciudad. En esta web puedes encontrar información sobre horarios y precios.

Basílica de Santa María

Su singular fachada de dos torres a diferente altura llama poderosamente la atención al visitante desde finales del siglo XV. Este templo gótico es una de las joyas de la ciudad, y además ofrece una bonita historia.

Se cuenta que desde la más alta de las torres un trompetista realizaba una labor de vigilancia para avisar a los ciudadanos de un posible ataque o incendio. Motivo por el que en la preparación de una incursión mongola fue asesinado. En su recuerdo hoy luce una corona dorada y se toca una melodía tradicional polca cada hora.

Horario de visitas: de lunes a sábado de 11.30 a 16.30; domingo de 14.00 a 16.30. No se permite a los visitantes permanecer en el nivel 11 de la torre de basílica durante el toque de la trompeta. Las entradas se adquieren en el Centro de Visitante en Plac Mariacki, 7 (al lado de la Basílica).

Museo Subterráneo

Antes de que se levantara la actual plaza del Mercado, en este asentamiento ya había actividad comercial previa a la fundación de Cracovia durante el siglo VII. Este Museo Subterráneo permite adentrarse en su historia en una exposición con un diseño que saca gran partido a las nuevas tecnologías.

Entrada por la Lonja de los Paños. Abre de 10.00 a 20.00 horas, excepto los martes cuando cierra a las 16.00 h. Más información práctica.

2. Castillo Real de Wawel

En no más de 15 minutos andando desde la plaza del Mercado se llega al otro símbolo de la ciudad, y de Polonia. Sobre una colina a orilla del Vístula se ubica desde el siglo IX la que fue la primera residencia real del país, si bien, como veremos a continuación, este fue también un importante centro de poder religioso.

Hoy el palacio destaca sobre todo por su estilo renacentista, aunque es fácil ver sus vestigios románicos y góticos. La oferta del Castillo de Wawel es muy amplia, destaca la visita a las salas y apartamentos reales, que abren de martes a domingo de 9.30 a 17.00 (última entrada a las 16.15). Los lunes cierra.

3. Catedral de Wawel

Como decíamos, la colina de Wawel fue también centro de poder cristiano, como demuestra su catedral, bajo cuyas bóvedas se coronaron muchos de los monarcas polacos. Este templo forma parte de la historia de la ciudad y el país, y en su interior alberga tesoros como la capilla de Segismundo.

Sin embargo, el mayor interés para el visitante local es el mausoleo de San Estanislao, patrón de Polonia y fácil de identificar por su dorado sarcófago. Su popularidad solo rivaliza con la de la campana de Segismundo, una gigantesca pieza de metal que repica desde 1520 sobre la torre que la bautiza. La catedral abre todos los días de 9.00 a 16.00.

4. Barrio judío de Kazimierz

Otra de las visitas imprescindibles en Cracovia, ofrece uno de los paseos más encantadores de la ciudad. La comunidad judía se asentó desde la Edad Media en Kazimierz, una localidad independiente hasta que en el siglo XVIII se anexionó a la, entonces, capital polaca.

El barrio de Kazimierz es protagonista de una de esas milagrosas recuperaciones urbanas, por fortuna cada vez más comunes en Europa. Después de décadas de abandono, hoy es uno de los enclaves más modernos de la ciudad, pero sus tiendas y locales de moda conviven con su pasado de sinagogas y restaurantes kosher.  

Su entramado de calles invita a visitarlo en intuitivo paseo pero, desde su calle central de Szeroka, hay que buscar las localizaciones que Steven Spielberg utilizó para su fastuosa película La Lista de Schindler, la sinagoga Vieja, el cementerio Remuh y el cementerio Nuevo.

Un último apunte. El Festival de Cultura Judía suele tener lugar a finales de junio y principios de julio. Su programación dura diez días y es uno de los más famosos del mundo.

5. Fábrica de Oskar Schindler

Enlazamos con otro de los símbolos judíos de la ciudad. Símbolo de esperanza en el infausto recuerdo de los hechos acaecidos en la Segunda Guerra Mundial con la persecución nazi.

Hay que cruzar el Vístula para llegar al que fue el gueto judío de Cracovia, uno de los cinco grandes creados por los nazis durante la ocupación de Polonia. En él se separaba a las personas capaces de trabajar de las que se iban a ejecutar por no poder hacerlo, como en tantas ocasiones han recordado quienes sobrevivieron a este horror, entre ellos, el célebre director de cine Roman Polanski.

Precisamente, el emprendedor Oskar Schindler vino aquí en busca de mano de obra, y ante el brutal destino de sus habitantes decidió prestar su ayuda. Esta historia se recuerda en la exposición permanente de la fábrica, sobre todo imprescindible por su simbolismo. Horario de apertura: lunes de 10.00 a 14.00; martes- domingo de 10.00 a 18.00 (última entrada a 90 min antes del cierre). Entrada gratuita los lunes. Más info.

Pero en el antiguo gueto hay otros protagonistas cuya historia se puede rememorar. Por ejemplo, la del farmacéutico de la botica Bajo el Águila, cuya acción solidaria también salvó del campo de exterminio a varias personas.

6. Collegium Maius

Desde la plaza del Mercado se llega en pocos minutos al edificio universitario más antiguo de Polonia. El Colegio Mayor luce hermosa arquitectura gótica del XV, destacando un bello patio de arcadas en ladrillo y piedra que suele permanecer abierto al visitante.

En su interior se ubica el Museo de la Universidad Jagellónica, con curioso utillaje de astronomía, cartografía o meteorología para muy fans en la materia o para quienes quieran honrar a Copérnico. El padre de la moderna astronomía fue el estudiante más ilustre del centro, con permiso del papa Juan Pablo II, que también hincó los codos en sus pupitres.

Aunque no corresponda, aprovechamos la referencia papal para señalar que es en el número 3 de la calle Franciszkańska, donde está el mayor recuerdo a Juan Pablo II. En el Palacio de los Obispos solía alojarse en sus muchas visitas a la ciudad, y una imagen suya sobre la ventana de la entrada principal recuerda que desde ahí saludaba a los fieles.

7. Museo de los príncipes Czartoryski

Contemplar La dama del armiño, justifica por sí solo a muchos llegar hasta Cracovia. Además de la obra de Leonardo da Vinci, en este museo fundado en 1796 por la princesa Izabela Czartoryski, se puede contemplar el Retrato de joven de Rafael, antigüedades de Grecia, Roma y Egipto o una valiosa alfombra polonesa.

Tras ser comprado por el estado polaco, fue reinaugurado en 2019 totalmente restaurado. Abre de martes a domingo de 10.00 a 17.00. Lunes cerrado y domingos gratuito. Entradas.

8. Barbacana y Muralla

Este recorrido de visitas imprescindibles de Cracovia termina en esta estructura defensiva, que forma parte del entramado de la muralla. Su imagen es muy popular en la ciudad que protegió desde el final de la Edad Media.

Horario de apertura: de lunes a domingo de 11.00 a 18.00 (última entrada a las 17.30). Cerrado el segundo lunes del mes y el 15 de agosto.

Excursiones imprescindibles desde Cracovia

9. Mina de Sal de Wieliczka

Los escasos 15 kilómetros que la separan de la ciudad no pueden ser impedimento para disfrutar de este Monumento Patrimonio de la Humanidad. Dicen que es una de las explotaciones de sal de mesa más antiguas de Europa, operativa desde el siglo XIII. Por sus dimensiones, es fácil creer que también compite por tamaño, su red de galerías se extienden por unos 300 km, alguna a 325 metros de profundidad. 

La visita guiada dura unas tres horas y tiene en la capilla de Santa Kinga su clímax. No es la única que hay en el recorrido pero sus dimensiones son catedralicias. Sin embargo, lo que más sorprende es la calidad del tallado en piedra de sal de su decoración y conjunto escultórico, incluida una sagrada cena. Un escenario difícil de encontrar en cualquier otra parte del mundo.

Abre todos los días de 8.00 a 17.00. Tours en español a las 13.40. Desde Cracovia se puede llegar desde la estación central de tren y autobuses Kraków Główny, donde también sale un servicio de minibús privado. También es accesible desde el autobús urbano nº 304. Entradas.

10. Campo de Concentración Auschwitz-Birkenau

Ponemos fin a este recorrido por lo mejor de Cracovia con una visita singular, imprescindible para unos e insoportable, quizás, para otros: El Museo Estatal del antiguo Campo de Concentración nazi Auschwitz-Birkenau.

Este campo de exterminio se mantiene abierto por decisión del gobierno polaco desde 1947. Sus misiones son recordar los crímenes de guerra alemanes en la Polonia ocupada y servir de centro de investigación sobre el holocausto.

El museo se compone de dos campos de concentración: Auschwitz I y Auschwitz II (Auschwitz-Birkenau) y su imagen más icónica es la de la puerta de entrada con el lema en alemán ‘Arbeit macht frei’, el trabajo libera.

Se ubica a las afueras de la ciudad de Oświęcim, en la carretera nacional 933. Desde Cracovia dista unos 70 kilómetros, para un recorrido en coche de 1 hora y 15 minutos. Existe una parada de autobús desde Cracovia Central (autobús nº 414). Se puede optar también por tomar un tren directo de Cracovia a Oswiecim, si bien el museo dista unos 2 km. Web del Museo.

Fotos: Pixabay y Rutas 10

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