• Ruta Seda: Día 13 – Un oasis en medio del desierto

Ruta Seda: Día 13 – Un oasis en medio del desierto

Categorías: Asia | RUTA DE LA SEDA

Visita de Kashgar (Día 15 de agosto)

Después de las maravillas arquitectónicas de Uzbekistán y las naturales de Kirguistán, el resto del viaje va a ser una combinación de ambas y vamos a ir alternando visitas a ciudades con escapadas a maravillas de la naturaleza. El componente religioso también va a marcar definitivamente nuestra visita a China, con las diferentes religiones que aquí surgieron o hasta aquí llegaron y se expandieron por el país.

Hoy nos espera la mítica Kashgar que ya comenzamos a descubrir el día anterior. Por aquí pasó el islam en su expansión hacia el extremo oriente asiático. Llegó a través de la Ruta de la Seda y en esta región lo hizo para quedarse. La ciudad de Kashgar, así como el pueblo uigur son principalmente musulmanes, un aspecto que ha marcado considerablemente y continúa haciéndolo el carácter de la ciudad.

Dia 13 Grupo Plaza Mezquita Id KahPero independientemente del carácter religioso, Kashgar se va a revelar como una ciudad más cosmopolita de lo que habíamos pensado en un primer momento. Pero cosmopolita en un sentido especial, casi primitivo.

Kashgar como otras ciudades de la Ruta de la Seda que ya habíamos descubierto, es también un oasis. Se encuentra en un extremo del desierto del Taklamakán y a los pies de la cordillera del Tian Shan, las montañas celestiales que hacen de frontera natural entre el Turquestán Oriental y Occidental.  Cuenta con esta situación geográfica privilegiada que la ha convertido en un crisol de razas y culturas que todavía hoy prevalecen. Uigures, la mayoría, pero también uzbekos, tajikos, kazajos, kirguises, afganos, tártaros, turkmenos, y más recientemente chinos se codean en el famoso mercado central de Kashgar, la mejor representación para entender lo que significa esta ciudad, que ha sido a lo largo de la historia y hoy sigue siendo parte del corazón de esta Ruta de la Seda poblada de nómadas y comerciantes.

Como en cualquier destino a lo largo de la Ruta de la Seda, el comercio en Xinjiang comenzó temprano, lo que ha hecho que se convierta en una próspera región comercial. Cuenta además con numerosos recursos naturales como oro y piedras preciosas y aquí todavía se fabrican algunas de las mejores alfombras de todo el mundo. Estas son las más valiosas mercancías que podemos encontrar en el bazar central de Kashgar, para mi la visita más interesante del día.

Dice la historia que este bazar ha sido tradicionalmente el más grande de Asia Central y continúa muy a pesar de que el mercado fue remodelado durante los últimos años y la estructura que hoy vemos es nueva. Las tiendas actuales ya no se pierden por infinitos callejones, aunque de todas formas tenemos un día intenso de visitas y tampoco disponemos de tanto tiempo como para llegar al final del mercado. ¡A mí me parece que todavía sigue sin tener fin!

Dia 13 Mujer tayika mercado central de Kashgar Dia 13 Niña Uygur con cejas unidas

Lo más interesante del mercado así como del resto de la ciudad es la mezcla de gentes reconocibles por sus rasgos pero también por sus diferentes formas de vestir. Destacan considerablemente las mujeres tayikas que llevan coloridos vestidos y se adornan con pañuelos de incluso más vivos colores. Más modestas en su vestir son las mujeres uigures reconocibles por unirse las cejas pintándose incluso el entrecejo con el lápiz de ojos.

Kasghar sigue siendo todavía una ciudad monumental y aunque ha crecido considerablemente, los principales atractivos turísticos se encuentran a corta distancia, de manera que salvo para visitar la Tumba de Apak Hoja, nos movemos a pie.

Especialmente interesante resulta  también la antigua Kashgar. La zona del interior de las muralla se encuentra en un estado terrible de conservación y sorprende que familias enteras continúen habitando las viviendas. Por otro lado la zona del casco antiguo del exterior de las murallas se está sometiendo a un intenso proceso de restauración en el que se está intentando conservar la estética original.

Después de las visitas guiadas a los numerosos monumentos también pudimos disfrutar de tiempo libre. Decimos continuar en grupo y por azares del destino terminamos en uno de los barrios que nos han ofrecido algunas de las escenas más bonitas del viaje.

Las espaldas de la Mezquita de Id Kah, la gran mezquita de Kashgar, concentra todavía a los gremios de artesanos y trabajadores manuales como plateros, otros orfebres, bordadores, fabricantes de instrumentos de música, o latoneros que con soplete en mano son los que más me llamaron la atención. Es un verdadero espectáculo. Las escenas te transportan a un tiempo que no corresponde con el actual siglo XXI y sorprende terriblemente que esta gente continúe trabajando así en esta zona del mundo. Parece que no ha pasado el tiempo. ¡Y es bonito parar a observarlo!

Después de perdernos y volvernos a encontrar muchas veces, nos juntamos de nuevo con Sadic que esta noche nos lleva a cenar al restaurante chino que se ha instalado en el edificio que albergaba el antiguo consulado inglés.

Hoy las representaciones diplomáticas europeas han desaparecido. Pero hubo un tiempo en el siglo XIX que el interés estratégico de esta región hizo que tanto los rusos como los ingleses tuvieran una fuerte presencia en la ciudad. Los ingleses después de llegar a India y conquistar Pakistán, Bangladesh y Birmania, intentaron abrir con las Indias rutas comerciales terrestres a través de Asia Central. No lo consiguieron pues los rusos se adelantaron extendiendo su influencia por toda zona. Es lo que los historiadores llamaron el Gran Juego y que durante todo ese siglo XIX y parte del XX convirtió a Asia Central en un gran tablero de ajedrez.

Al día siguiente nos daríamos cuenta de lo cerca que esta esto de Pakistán, lo que explicaría el interés de la presencia inglesa en esta estratégica ciudad. También está muy cerca de la frontera con Afganistán, país que si recordamos bien estuvo en el punto del mira ruso durante mucho tiempo y aunque llegó a someterlo en el siglo XX, la dominación rusa de Afganistán ni duró mucho tiempo ni caló fuertemente.

El antiguo consulado inglés resulta ser un precioso edificio colonial con una interesante fusión de estilos entre británico y oriental. La cena resultó la primera vez de muchas otras en la que nos resultó imposible acabar con el desfile de platos y la gran cantidad de comida que supone un ágape  chino.

Dia 13 Mesa Redonda Restaurante Kashgar Dia 13 Vendedor Mercado Central de Kashgar

Sentados todos, los 14, alrededor de una única mesa con un cristal giratorio, la cena resultó tan abundante como divertida. Este tipo de mesas, típico de los restaurantes chinos, ofrecen una dinámica en la que al mover el cristal hay que tener tacto para no llevarse por delante bebidas y otros elementos que también están sobre la mesa pero fuera de la esfera de cristal giratorio. ¡Imagínate siendo 14! ¡La escena a veces casi parece un chiste!

Fue divertido. Comimos muy bien. Y esta segunda noche no nos perdimos al volver al hotel.

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