• Ruta Seda: Día 21 – ¡Verde que te quiero verde y picante!

Ruta Seda: Día 21 – ¡Verde que te quiero verde y picante!

Categorías: Asia | RUTA DE LA SEDA

Xiahe – Lanzhou. Tren a Tianshui. 20:52/01:31 (23 de agosto)

Despedirnos de Xiahe nos va a dejar sensibles. Ahora entiendo porque es el lugar preferido de Sally. Es un lugar único. De esos pocos lugares con muy poca influencia del exterior y la poca que recibe no deja que transforme su esencia.

Son apenas las 8 de la mañana y ya estamos de camino hacia Lanzhou. Hoy volvemos a la capital de Gansú para de nuevo montarnos en un tren camino hacia el próximo destino de nuestra caravana: Tianshui en donde pasaremos la noche. Pero antes de eso tenemos un largo día de visitas en Lanzhou y una sorpresa de la que ya casi ni me acordaba…

En aproximadamente 4 horas estamos de vuelta en Lanzhou, después de haber parado por el camino en otro monasterio budista que es incluso más antiguo que el de Labrang. Al llegar a la ciudad es la hora del almuerzo y Sally ha reservado mesa en el restaurante donde sirven los más famosos tallarines de Lanzhou.

Dia 21 Lanzhou y el Rio Amarillo– ¡Qué sorpresa! ¡Te has acordado de mis tallarines!

Sally es un encanto y acordarse de la petición que le había hecho de probar los famosos tallarines de Lanzhou cuando nos conocimos al llegar es todo un detalle. Los tallarines estaban muy ricos, aunque yo recordaba los que comía en Pequín mejores. También tuvimos un pequeño contratiempo en el restaurante del que ahora nos reímos, pero en su momento no nos hizo tanta gracia.

 Sally nos pregunta si nos gusta la pimienta, a lo que todos respondemos que sí. Sin embargo nuestros tallarines van a resultar super picantes pero sin rastro de pimienta. Al final descubrimos que se trató de un mal entendido en la traducción y al preguntarnos por la pimienta en realidad Sally se refería a la guindilla picante. ¡Aquellos tallarines echaban humo!

En occidente la fusión que preparan los restaurantes chinos de la comida de su país suele estar adaptada a los gustos del país y en raras ocasiones es picante. Sin embargo en China la verdadera comida china suele ser muy picante. A los chinos les gusta mucho, especialmente en las variedades regionales de la comida china del sur: la cantonesa y la sichuanesa.

Hay cuatro principales escuelas de cocina china: la del norte o lu, propia de la provincia de Shandong, y a la que se adscribe la comida pequinesa; la yue del sur o de Cantón, la huaiyang del este o de la provincia de Jiangsu, y la chuan del oeste o de la provincia de Sichuán.

Si hay algún lugar donde yo he visto que la gente disfruta comiendo además de en España, es en China. Lo han elevado casi a la categoría de arte. Cada plato es una perfecta combinación de sabores, colores, aromas, formas y texturas. Y cada mesa guarda un perfecto equilibrio entre ingredientes y valor nutritivo. En una comilona china no pueden faltar diferentes carnes, principalmente ternera, cerdo y pollo, un buen surtido de vegetales, a veces en combinación con la carne; un pescado que se suele servir entero y sopa para regar la digestión. No pueden faltar tampoco ninguno de los sabores principales: dulce, picante, amargo y salado.

Contrariamente a lo que pensamos en Occidente, la comida china no se asocia exclusivamente con el arroz. Sólo la del sur y la del oeste se acompaña generalmente con arroz. En el norte y el este se basa más frecuentemente en el trigo dando lugar a platos como los tallarines y los raviolis rellenos, cuya masa como la pasta se hace con harina de trigo. Esta distinción de ingredientes también responde a la división que ya hemos comentado sobre el clima del norte y el del sur. En el sur llueve mucho más lo que permite cultivar arroz que necesita ingentes cantidades de agua, mientras que el norte que es más seco, más propicio para el trigo y los cereales que no necesitan tanto riego.

Para olvidar el susto del picante nos vamos al Museo Provincial de Lanzhou, un edificio gigantesco que alberga una colección muy interesante para descubrir los orígenes de la civilización china que como sabemos surgió en esta zona. Otra parte de la colección se centra en la Ruta de la Seda, siendo ésta la que más nos llama la atención y a la que más tiempo le dedicamos.

Durante el medio día también tuvimos tiempo de visitar la Mezquita Blanca, el mayor templo musulmán de la ciudad de Lanzhou. Se encuentra en un edificio moderno pero con una combinación de elementos artísticos árabes y orientales muy exótica.

El paseo a la ciudad terminó con la visita a un templo Taoísta, una de las tres enseñanzas que explican la forma de ser y de pensar de los chinos y algo sobre lo que todavía no nos habíamos detenido. La visita al templo va a ser la mejor excusa para explicar cómo y en qué medida ha afectado el Tao a la cosmogonía china.

Dia 21 Mezquita Blanca de Lanzhou¿Si hoy en día le preguntas a un chino si cree en Dios o si practica alguna religión, probablemente te dirá que no. Sin embargo si le preguntas si cree en el Feng Shui, casi seguro que su respuesta será afirmativa. De igual modo que en sus hogares intentan respetar la armonía siguiendo las reglas del Feng Shui, también respetan a los padres y antepasados, en algunos casos hasta la negación de su propia individualidad. Esto son sólo un par de ejemplos de como son y como piensan los chinos y ambos consecuencia del Taoísmo y del Confucionismo.

Otros ejemplos son el equilibrio de alimentos en la mesa o lo que les gusta jugar a los juegos de azar o la consulta adivinatoria, por supersticiosos que son; o la obediencia que profesan a padres, abuelos y profesores; o su diligencia al servir a superiores y gobernantes. Todas ellas muestras intrínsecas de su cultura y representación bien del Confucionismo, bien del Taoísmo, o incluso del Budismo y en algunos casos sin posible distinción al conjunto de las tres.

Para los chinos el mundo no ha sido creado por una divinidad sino que gira en torno del qi (energía cósmica) y su manifestación en las polaridades del yin y el yang, la interacción de las fuerzas de la luz y la oscuridad, la tendencia a equilibrar reposo y movimiento o la encarnación de dicha energía en seres mitológicos y divinidades menores cuyo principal representante en la tierra es el Emperador. Así lo describió Lao Zi en su texto místico y oscuro que es la base del Tao, Dao o Daodejing y que se puede traducir como “Camino del Poder”.

Lao Zi fue contemporáneo de Confucio. Vivieron en el periódo de los Estados Guerreros, hacia el 550 antes de Cristo, una época de guerras feudales y continua desarmonía, motivo por el cual Confucio vio que la sociedad se podía mejorar si los ciudadanos se comportaban adecuadamente. Para ello debían adherirse a la costumbre y actuar siempre con propiedad.

La teoría de Confucio redactada en Los Analectas son enseñanzas y discursos que explican el conjunto de virtudes morales y sociales para armonizar la relación entre los gobernantes, los ciudadanos y sus ancestros. Según el maestro chino el sabio más sabio debe ser quien gobierne y con la moral más refinada debe servir de ejemplo para el resto.

Él consideraba 5 virtudes esenciales: benevolencia, corrección, propiedad, sabiduría y confianza que se materializaba respectivamente en la buena acción de las tareas sociales, el trabajo y obediencia a la autoridad, la veneración y respeto del hijo al padre, del gobernado al gobernante, de la mujer al marido y de un amigo para con amigo.

También defendía que si el gobernante deseaba lo bueno, la gente sería buena. De este modo la estabilidad en la sociedad se garantizaba gracias a una élite moral que servía como ejemplo. A esta misma idea recurrió Deng Xiaoping cuando en 1979 convence al Partido Comunista China para abrir su economía al capitalismo y comenzar la etapa que llaman de “Comunismo con características chinas”.

Deng Xiaoping decía que la sociedad debía permitir la creación de una élite económica que inspiraría al resto de ciudadanos a trabajar a favor de la sociedad pero con la recompensa del enriquecimiento personal.

Dia 21 Templo Taoista de LanzhouSi Confucio describió la relación del hombre con el estado, Lao Zi se centra en la relación con la naturaleza. El Tao es una ideología muy ambigua. De hecho las primeras líneas del libro de Lao Zi dicen que “el Tao que se puede contar, no es el Tao eterno. El nombre que se puede nombrar, no es el nombre eterno…”. A pesar de todo el camino del Tao se podría identificar con el camino de la naturaleza, el principio y fuente de todo ser vivo y el enlace que une al hombre con el entorno natural que le rodea. Su principio fundamental es la no-acción, entendida como ninguna acción en contra de la naturaleza. Algo que se ha convertido en el principal argumento de los ecologistas chinos que reprochan a sus gobernantes la contaminación actual del país.

Con la afirmación de las fuentes irracionales y naturales de la vida, el Taoísmo ofreció a la cultura china un equilibrio y compensación a las rígidas costumbres del Confucionismo. En este sentido en China siempre se ha dicho que el hombre perfecto era aquel confucionista de día en sus deberes sociales siendo un administrador o ciudadano virtuoso y un taoista una vez terminadas sus tareas del día a día para dedicarse a la meditación y a la contemplación.

La influencia de las religiones en China se fue tamizando con el tiempo hasta su prohibición total durante la Revolución Cultural en la década de los 60. En aquel momento se cerraron y destruyeron templos y casi se consiguió aniquilar la práctica religiosa. Algunos templos sobrevivieron y otros se han reconstruido con iniciativa privada después.

Actualmente los aspectos de la religión para los chinos, tales como los templos y los símbolos religiosos se han convertido casi exclusivamente en destinos turísticos, pero la doctrina de aquellas tres enseñanzas ha permanecido evolucionando poco durante los últimos 3.000 años y subyace en coco piensan los chinos. Es comparable en cierta medida a las teorías de Sócrates, Aristóteles y Platón para con Occidente.

En el templo Taoísta de Lanzhou no hay nadie. Se conserva perfectamente. Puede que incluso lo hayan reconstruido. Supone una cierta contradicción encontrar un edificio así rodeado de modernidad. Entre altares, capillas independientes unas de otras, y numerosas figuras: algunas representaciones humanas, las más mitológicas… entramos en ese universo místico que supone el Taoísmo, una filosofía muy compleja, tanto como la sociedad a la que sirve.

Así nos da la hora de cenar y para resarcir el error de la comida de mediodía, Sally nos lleva a un restaurante 5 estrellas. ¿Había dicho que en Xiahe cenamos muy bien y fue la mejor cena de todo el tramo de viaje en China? Bueno pues me corrijo… En Lanzhou esta noche también cenamos muy bien, además comida china verdadera, no la fusión que suelen hacer para el gusto occidental. Este último detalle nos hace colocar a Sally en nuestra más alta consideración. Ha resultado definitivamente nuestra mejor guía china hasta el momento. Muy de acuerdo con los preceptos confucionista pensamos que Sally bien podría formar parte de esa élite virtuosa capaz de gobernar y servir como modelo al resto de ciudadanos.

Foto apertura: Roberta Sorge

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