04 Ruta de la Seda: Ciudades y Lugares. Irán

IRAN

TABRIZ

Tabriz está situada al noroeste del país, al norte de la cordillera de Sahand y a 1.400 metros de altitud sobre el nivel del mar a orillas del río Adji Shai. Es la capital de la provincia de Azerbaiyán Oriental. Se encuentra en la ruta natural que conecta Asia con Europa a través de Turquía, un factor determinante que la convertiría en un paso influyente de LA RUTA DE LA SEDA. En época de máximo esplendor, su bazar llegó a poseer hasta 24 caravanserais que dieron a lugar a importantes intercambios no solo comerciales si no también culturales.

Mezquita Kabud (Mezquita Azul):
Construida a finales de 1467, estuvo conside¬rada como una obra maestra de arte iraní y una de las más bellas del mundo. Los revestimientos interiores en cerámica azul turquesa eran comparables a los de la mezquita de Loftollaf o la del Imam en Isfahán, con excelentes decoraciones en azulejo esmaltado de diferentes colores. Debido a un movimiento sísmico, quedó casi totalmente destruida conservando solo una parte de la fachada original, donde todavía quedan restos de cerámica. En la actualidad está en proceso de restauración aunque en algunas paredes ya se ve el fruto del trabajo que comenzó hace ya varios años, siguiendo el modelo de la estructura original.

Museo de Azerbaiyán:
Situado cerca de la Mezquita azul, se dice que es uno de los mejores museos históricos y arqueológicos del país, así como el mejor de Tabriz. En él se encuentran piezas arqueológicas con una antigüedad de hasta 7.000 años. Piezas en oro y plata, así como monedas y sellos en piedra cilíndrica de la era Aquemenida, pueden verse también en este museo. También se hallan expuestas una colección de cerámicas chinas de los siglos XV a XVII, cerámica azul iraní de los siglos XI a XIII y bronces del siglo XI.

Iglesia armenia de Santa Maria (Kelisa-ye Maryam-e Moghaddas):
Desde los primeros tiempos del cristianismo, ha habido una considerable comunidad Armenia en Tabriz. La ciudad cuentas con varias iglesias armenias pero de ellas la más importante es la de Santa Maria edificada en el s. XII. El viajero Marco Polo incluye referencias en alguno de sus viajes. Se encuentra situada cerca del bazar.

La casa de Haidarzadeh:
Se trata de una mansión histórica ubicada en los alrededores de la ciudad al sur. Hay versiones que apuntan a que su construcción data de 1870 aunque no hay documentos que realmente lo demuestren. Tiene 900 metros cuadrados repartidos en dos pisos, tiene dos patios interiores y exteriores que están separados por el edificio principal. Fue restaurada en 2001 y actualmente es utilizado como Centro de Información y Turismo de la provincia de Azerbaiyán Oriental.

Behnan House: Es una casa residencial construida a finales de la dinastía Zand (1750-1794) y principios de la Qajar (1781-1925). Fue renovada sustancialmente en el siglo XIX y embellecida con pinturas ornamentales. Consta de un edificio principal conocido como edificio de invierno y una estructura más pequeña con el nombre de edificio de verano. En el transcurso de un proyecto de renovación en 2009, se hallaron unos frescos con miniaturas desconocidos hasta la fecha que fueron restaurados por especialistas. En la actualidad forma parte de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Arte de Tabriz.

Bazar de Tabriz:
Es uno de los bazares más antiguos de Oriente Medio (s XII). Al encontrarse en la RUTA DE LA SEDA, Tabriz era un lugar de intercambio económico y cultural. De esa forma, el bazar de la ciudad comenzó a crecer a lo largo de las calles centrales convirtiéndose en un tejido urbano y no tanto en un conjunto de calles conectadas que ocupa hasta 27 hectáreas con 5.5km de longitud total. El viajero y escritor Ibn Batuta visitó Tabriz en el año 1334, dejando escritos en los que ensalzaba tanto la belleza del bazar como las mercancías que se vendían, en especial las piedras preciosas y el ámbar gris. El bazar es una auténtica torre de Babel: turcos, armenios, turcomanos y kurdos se mezclan en la barahúnda de una de una media docena de lenguas y dialectos. Actualmente está considerado como uno de los bazares más interesantes de Irán y quizá el bazar cubierto más largo del mundo. El bazar de Tabriz es un buen lugar para adquirir las afa¬madas alfombras de la región. Fue declarado bien cultural de la UNESCO en el año 2010 aunque es una estructura protegida desde 1975.

TEHERAN


Situada al norte del país a los pies de los montes Alborz, la capital del país suele ser una de las puertas de entrada para el visitante, que lo primero que percibe son grandes edificios y el tráfico con sus innumerables atascos. Pero Teherán es mucho más que las sedes de los centros oficiales, embajadas, mansiones de la administración estatal, el gran comercio y la multitud de automóviles. Teherán es el mejor lugar para conocer la cultura persa visitando sus numerosos museos, los mejores de Irán. Teherán es la intensidad de la vida que firmemente se deja sentir por doquier. Aquí está la mejor infraestructura hotelera. El clima de la ciudad es cálido y seco en verano, frío durante un corto invierno y muy plácido el resto del año.

Paseo por el Bazar-e-Tajrish:
Más de diez kilómetros de pasajes, patios y en especial tiendas forman ese pequeño mundo dentro de la ciudad. Aquí reinan unos colores, olores, luces e incluso sonidos, diferentes a los de otras partes. Entre el intrincado dédalo podremos descubrir rincones insospechados: casas de baños, mezquitas, zurjanehs (gimnasios tradicionales), madrasas, viejos caravasares, etc. El bazar actual fue construido a finales del siglo XIX, entonces había 36 bazares temáticos o gremiales formando el conjunto del gran bazar.

Imamzadeh Saleh (Mausoleo):
Es uno de los lugares considerados más santos de Irán. Contiene los restos de Saleh, el hijo del Séptimo imam chiita Musa al-Kadhim. Sobre la explanada de la mezquita se encuentran también los restos, algunos de ellos desconocidos, víctimas de la guerra de Iran-Irak entre 1980 y 1988.

Palacio Niavaran:
Edificado en 1968 por el arquitecto iraní Mohsen Forougui, en un principio fue construido para albergar a los invitados extranjeros de la familia real. Fue la residencia principal de Mohammad Reza Pahlavi y su familia hasta 1979. La arquitectura del palacio tiene influencias europeas y modernas, pero también hay muchos elementos de la arquitectura tradicional iraní. Se puede admirar el arte de grandes maestros iraníes tradicionales en el trabajo en espejos y la cerámica al aire libre. La mayor parte del interior fue diseñado no obstante por diseñadores franceses.

Palacio de Golestan:
El lujoso palacio de Golestán es una obra maestra de la era Qajar, que incorpora con éxito la artesanía persa con la arquitectura de influencias occidentales. El palacio fue durante 200 años residencia de la dinastía Qajar y no solo es un palacio, sino un complejo palaciego y muestra de la opulencia y el poder de los shas iraníes. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2013.

Museo Nacional de Irán:
En 1937 se fundó en Teherán el primer museo de Irán y en la construcción del edificio se intentó al máximo que tuviese un diseño, tanto interior como exterior, acorde al uso que iba a tener. La fachada tiene la misma arquitectura que la del palacio de Firuzabad, en Fars, los ladrillos que la componen son del mismo color rojo oscuro que caracterizan los monumentos sasánidas. El arco de la entrada nos recuerda el arco de Ctesifonte, en las cercanías de Bagdad. El museo se divide en tres apartados: período prehistórico, período histórico y período islámico. El período histórico se divide a su vez en tres: aqueménidas, arsácidas y sasánidas. Los objetos que se exponen de estos períodos son de un incalculable valor y tienen fama mundial. Uno de los valiosos objetos que alberga el museo son copas de oro halladas en los diferentes yacimientos de Tappeh Marlik, Tappeh Hasanlu y Kalar Dasht y que pertenecen al período histórico. También se exponen otras piezas de oro, algunas de ellas con 3000 años de antigüedad, así como piezas halladas en Persépolis y Susa, como inscripciones, columnas, ladrillos esmaltados, estatuas, figuras y otras piezas.

Museo de cerámica y vidrio:
En el marco de un singular edificio de finales del siglo XIX se exhiben todo tipo de recipientes de cristal. Llaman la atención los frascos para perfumes y las estéticas botellas para almacenar lágrimas. En el apartado de las cerámicas se exponen piezas persas de todas las épocas.

ISFAHAN

La más famosa descripción persa de la ciudad es “Isfahán es la mitad del mundo”, refiriéndose con ello al esplendor que adquirió durante los siglos XVI y XVII. Son muchos son los que dicen que es esta y no otra la ciudad más bella de Irán, quizás por ello la plaza haya sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Los principales monumentos son obra de un solo hombre el Sha Abbas el Grande, que hizo de la ciudad su capital en 1598. Constru¬yó grandes avenidas a lo largo del río, jardines, palacios, puentes y la plaza, convirtiéndola en una de las ciudades más bellas del siglo XVII y que aún conserva dicha belleza. Cuentan los histo¬riadores que esta era la “ciudad más próspera y moderna del mundo” con más de un millón de habitantes. Después de Sha Abbas I, otros monarcas, arquitectos, pensadores y artistas dejarían su huella en la ciudad.

Mezquita de viernes:
Está construida a la manera clásica con un gran patio rodeado de cua¬tro iwanes. El iwan sur con dos minaretes es el que está decorado más ricamente, en tonos azules y tur¬quesas contrastando con los tonos ocres del interior. Detrás del iwan se encuentra la sala del mi¬rab que fue construida por Nizam al Molk, y una de las pocas que se conservan de la original que sobrevi¬vió a un incendio. El iwan norte es de época selyúcida con sobria y discreta decoración. En el iwan oeste, una pequeña sala alberga el mirab del sultán Uldajaitu Khodabendeh y una mezquita de in¬vierno.

Iglesia de Vank:
La comunidad Armenia que habitó en el país dio lugar a la construcción de esta catedral, que hubo de ampliarse al poco tiempo de ser finalizada. El interior contiene espléndidos sus frescos en las paredes de una rara calidad de inspiración holandeses e italiana. Destacan en particular, las escenas de resurrección, el terrible Juicio Final y la representación de San Gregorio ajusticiado. Enfrente de la iglesia hay un pequeño museo con una muestra del desarrollo de la vida en Irán de la cultura Ar¬menia.

Hasth Behesht Garden (Ocho paraísos):
Construido por el Shah Suleiman, este pabellón fue restaurado más tarde en la época qajar y por los Pahlavi. Es un edificio octogonal con una gran sala central coronada por una cúpula y rodeada de pequeños salones. El interior está adornado de frescos con imágenes de pájaros y animales, así como espejos, estalactitas y cerámicas.

Puente 33 arcos (Si-o-se Pol):
Fue construido en el año 1602 por orden del monarca Shah Abbas I y es uno de los símbolos de la ciudad. Está dotado de una arquitectura fina y adecuada a la ciudad de Isfahán; en la parte baja, que tiene contacto con el agua, se encuentran las arcadas bajo las cuales pasa el agua del río Zayandeh, y, en la planta superior, hay dos corredores cubiertos que está destinado para el paso de peatones.

Puente Khaju:
Es posiblemente uno de los puentes más bellos del mundo. Tenía diferentes usos, pues además de puente, su función era también la de una presa cerrando las compuertas que se habían hecho en la parte inferior, tras lo cual se creaba un lago donde se lanzaban fuegos artificiales en los días festivos. En medio del puente hay un edificio conocido como Biglerbighí que estaba destinado a albergar de forma provisional al sha y a su familia. Está adornado con azulejos y pinturas y en el piso inferior está una de las más originales casas de té de todo Irán.

SHIRAZ

Decir Fars, de cuyo nombre deriva Persia, es referirse a la antigua cuna de la civilización persa. Fue la protagonista del nacimiento de Persia con Ciro el Grande y posteriormente de su renacimiento con la llegada del Ardeshir I en el 224 de nuestra era. En esta provincia se pueden admirar las ruinas de la antigua civilización aqueménida, desaparecida con la conquista de Alejandro Magno en el 334 a. C. y de la Sasánida, que fue derrocada en el siglo VII con la conquista de los árabes musulmanes. Pocas ciudades iraníes son tan equilibradas como Shiraz, ubicada en una verde llanura, a los pies de la montaña Allah-o-Akbar y bañada por el río Joshk. La población empezó a desarrollarse en su actual emplazamiento en tiempos de la dinastía sasánida. Uno de los momentos más delicados en su historia sucedió durante la invasión mongola, cuando se evitó que las hordas de Gengis Khan quemasen la ciudad. La irrupción de Tamerlán fue similar, entonces la solución fue una boda de compromiso entre una nieta de un monarca shirazí con el nieto de Tamerlán. Los sucesores del mongol dedicaron muchos esfuerzos en embellecer Shiraz. Aquel fue uno de los momentos cumbres de la ciudad, llegando a ser uno de los referentes de todo el mundo musulmán. Los reyes de la dinastía safávida continuaron edificando palacios y mezquitas. En el año 1766 Karim Khan, de la dinastía Zand, convirtió Shiraz en la capital del imperio y desde ese momento la dotó de majestuosos palacios y jardines. La llegada al poder de Agha Mohammad, el fundador de la dinastía qajar, significó la ruina para la ciudad al desposeerla de la capitalidad que trasladó a Teherán.
Actualmente a Shiraz se la conoce como “la ciudad de las flores y de los poetas”, no hay que olvidar que los poetas Hafez y Sa’dí vivieron y murieron aquí. Como urbe moderna es habitable, cultural, abierta y un centro de ciencia. Sus gentes son muy comunicativas y amables.

Narenjestan Qavan:
Palacio Narenjestan / Zinat Almolk house. El complejo comprende el jardín y palacio de Narenjestan así como el jardín y palacio de Zinat Almolk. Fue construido por uno de los arquitectos más notables del siglo XIX en Irán y utilizado como residencia del gobernador de Fars. El palacio de Narenjestan fue diseñado y utilizado como una parte del complejo en la que se recibía a las personas ajenas al círculo familiar. Mientras que el palacio de Zinat Almolk estaba destinado únicamente al uso de la familia cercana al gobernador. Es una representación muy significativa de arquitectura residencial durante el periodo Qajar.

Mezquita Nasr El Molk (Nasir al-Mulk):
Es una de las pocas mezquitas que se construyeron bajo la época qajar. Claramente recons¬truida, en la actualidad se puede visitar con su pórtico de entrada, cúpulas, ro¬bus-tas columnas, así como los azulejos en diferentes colores que dan una gran variedad al recinto.

Imamzade Ali Ebn-e Hamzeh:
El mausoleo contiene la tumba del emir Ali, sobrino de Shah Cheragh que también murió aquí, cuando se dirigía a Jorasán para ayudar al Imam Reza. El edificio actual es del siglo XIX después de que varios terremotos destruyeran construcciones anteriores. En el conjunto destaca la cúpula bulbosa y en el interior el trabajo de espejos y vidrieras. Las mujeres deben usar chador para entrar.

Mezquita Vakil:
Fue construida bajo el reinado de Kharim Khan al que también debe su nom¬bre. Restaurada en el s. XIX es interesante sobre todo por su decoración en colores rosa y verde, si¬guiendo las influencias de la escuela de Shiraz. El acceso al patio con un estan¬que central, se hace a través de una sala octogonal cubierta con una cúpula de la que parten dos pasillos. El conjunto es una de las grandes obras maestras del período zand.

Baños Vakil:
Son unos antiguos baños públicos que fueron parte del distrito real construido durante el reinado de Karim Khan Zand. Actualmente están transformados en una especio de museo etnológico con figuras de cera.

Bazar Vakil:
Antiguo barrio comercial de Shiraz se compone de varios bazares de distintas épocas. El mejor y más famoso es el Bazar-e Vakil, una estructura cruciforme encargado por Karim Khan como parte de su plan para hacer de Shiraz un gran centro comercial. Las avenidas de ladrillo, amplios abovedados son obras maestras de la arquitectura Zand, que con este diseño mantienen el interior fresco en verano y cálido en invierno. Actualmente contiene casi 200 tiendas de venta de alfombras

Ciudadela (Arg of Karim Khan):
El fundador de la dinastía zandí, Karim Khan, escogió Shiraz como sede de su reino por ser el centro de la histórica región de Fars, dotando a la ciudad edificios destinados a servir a la Administración. Uno de las mayores y más antiguas construcciones de este periodo es la ciudadela. Está ubicada en una explanada con muros de ladrillo con una altura de 12 metros y en cada una de las esquinas de la ciudadela hay una torre de vigilancia o garita que se eleva a 14 metros de altura.

BAM

Hay división de opiniones sobre la fundación de Bam. Algunos creen que fue fundada en tiempos del Imperio parto, existente entre los años 250 a. C. y 226 d. C. Bam era una ciudad prominente tanto económica como comercialmente, que se encontraba en la Ruta de la Seda y gozaba de reputación por sus telas y ropajes. Ibn Hawqal (943-977), el escritor árabe escribió sobre Bam en su libro Surat-ul-`ard (La figura de la tierra).

Allí se tejen de forma excelente, bella y duradera paños de algodón que son enviados a países y ciudades lejanas. También se hace una excelente ropa, cada una de las cuales cuesta alrededor de 30 dinares; éstas se venden en Jorasán, Irak y Egipto.

La antigua ciudadela de Arg-é Bam tiene probablemente una historia con una antigüedad de unos 2000 años, retrocediendo hasta la dinastía de los partos (250 a. C. - 224 d. C.), pero la mayoría de los edificios fueron construidos durante la dinastía safávida. La ciudad fue abandonada en gran parte debido a la invasión de Afganistán en 1722, que se sobrepuso a un débil gobierno iraní y acabó con el dominio safávido. Posteriormente, la ciudad volvió a ser habitada, aunque más tarde fue abandonada por segunda vez debido a un ataque de invasores procedentes de Shiraz. También se utilizó durante un tiempo como un cuartel militar.

La actual ciudad de Bam se creó más tarde que la antigua ciudadela. Se ha desarrollado progresivamente como un centro agrícola e industrial y hasta el terremoto de 2003, estaba experimentando un rápido crecimiento. En particular, la ciudad es conocida por sus dátiles y cítricos. La ciudad también se ha beneficiado del turismo en los últimos años, con un creciente número de personas que acuden a la antigua ciudadela.

Tras el devastador terremoto que asoló la zona en 2003, la cooperación internacional y un plan para desarrollas la nueva ciudad de Bam están haciendo resurgir a la ciudad y a su conjunto arqueológico.

Terremoto de 2003:
El 26 de diciembre de 2003 a las 5:26 AM de la hora local (a la 1:56 AM UTC) la Ciudadela de Bam, la estructura de adobe más grande del mundo, y la mayor parte de la ciudad de Bam fue devastada por un terremoto. La United States Geological Survey estimó que tuvo una magnitud de 6,2 sobre la escala de Richter. La BBC informó de que el 70 % de la ciudad moderna de Bam había quedado en ruinas. Las primeras cifras de muertes llegaban a estar entre las 20 000 y 30 000, según diversos medios de comunicación. Sin embargo, el 17 de enero de 2004 cifraron las muertes en 41 000 y la última estimación de Teherán ha mermado hasta la mitad las estimaciones, dejando una cifra de 46 271 muertes. Además, hubo entre 50 000 y 90 000 heridos, sin embargo el número es muy incierto, aunque la cifra más difundida es la de 70 000 heridos, que fue originada por Reuters. Un contingente de ayuda internacional llegó a la zona del desastre tan pronto como la noticia se extendió por el resto del mundo. Las labores de rescate se convirtieron en una práctica común, y muchos de los muertos fueron enterrados en fosas comunes, permitiendo los mulás el saltarse los ritos funerarios islámicos debido al temor de epidemias.
Imagen de Bam después del terremoto.

El elevado número de muertes se produjo debido a que muy pocas de las personas que estaban en sus casas de adobe, que se derrumbaron posteriormente, lograron sobrevivir. Los trabajadores en las tareas de rescate informaron de que las estructuras de adobe se habían desintegrado completamente, y las personas se encontraban enterradas en montones de tierra, en lugar de en huecos, como ocurriría con un edificio de hormigón. Los pocos que sobrevivieron fueron rescatados en general durante las primeras horas, después de haber sido desenterrados por otros supervivientes locales, o se encontraban atrapados en bolsas de aire. Entre los supervivientes del terremoto se encontraba Sharbānou Māzandarānī (شهربانو مازندرانی en persa), de 97 años, que estuvo atrapada bajo los escombros durante ocho días. Los trabajadores de rescate tuvieron que excavar tres horas después de que sus perros rastreadores le encontraran. Sobrevivió por estar bajo una mesa cerca de una tubería de ventilación.

Las ayudas internacionales que acudieron a la escena del terremoto contribuyeron, en cierto modo, a descongelar las relaciones entre Irán y los países occidentales. Numerosos países enviaron suministros y equipos de búsqueda y de rescate.

Fuente: www.es.wikipedia.org

YAZD

Por aquí pasaron ilustres personajes de la historia como Marco Polo, Gengis Khan o Tamerlan. Marco Polo en sus crónicas relata la importancia de la ciudad como centro de tráfico caravanero y lugar donde se producía una tela confeccionada de seda y oro llamada “material yazdi” la cual se exportaba por todo el mundo. Durante muchos siglos Yazd fue la última parada de las caravanas antes de aventurarse a los peligros del desierto, al mismo tiempo era el primer oasis seguro que encontraban en el extremo occidental del desierto a su regreso de India y China, a través de la RUTA DE LA SEDA.

La arquitectura de la ciudad está perfectamente adaptada al rigor del clima. Las temperaturas son muy cálidas en verano, con máximas que superan los 40°, mientras que en invierno se alcanzan mínimas de -8º. La mayoría de las construcciones son en adobe, pero lo que verdaderamente llama la atención son las “torres del viento” llamadas badgirs por los persas, por encima de los tejados. Torres con una estructura muy ingeniosa que permite recoger el aire para refrescar los interiores de las casas y los depósitos de agua. Algunos de los monumentos están ligados al culto a Zaratustra, ya que es en Yazd donde permanece activo el reducto más importante de la religión zoroastriana de todo Oriente Medio.

Visitas en la ciudad a pié.

Old town:
La parte antigua de la ciudad está construida acorde a la climatología de la zona: barro y paja, que mantiene el calor en el invierno y refresca en verano. Daremos un paseo para conocer sus laberínticas calles que nos descubrirán curiosos edificios cuyos techos finalizan en torres de viento.

Mezquita de Viernes:
Data del siglo XIV. El pórtico de entrada, un iwan alto y estre¬cho recubierto en su interior por estalactitas y sus dos minaretes, son quizás uno de los monumentos más altos y esbeltos del país.

Bazar.
Tomaremos el pulso a la ciudad dando una vuelta por el bazar en el que los habitantes de la ciudad hacen sus compras.

Complejo Amir Chakhmaq. Conjunto formado por una pequeña mezquita del siglo XV y un bazar. La parte más espectacular es la portada del bazar, su fachada semeja el ivan de una mezquita, con dos esbeltos minaretes.

Visitas en la ciudad en vehículo.

Templo de Fuego:
O “casa del fuego” es donde se encuentra la llama sagrada que sim¬boliza al dios Ahura Mazda. Tiene un ca¬rácter sagrado para los zoroas¬trianos y se dice lleva ar¬diendo 1.530 años, que fue sacado de un templo de Anahita y desde entonces pasó de templo en tem¬plo hasta llegar a Yazd en 1935. La llama está custodiada por unos guardianes, que cuidan de que nunca llegue a consumirse. El edi¬ficio está completamente gestio¬nado por los zoroastrianos y es a ellos a quien también pertenece, siendo mantenido económica¬mente por las aportaciones de sus fieles.

Torres del silencio:
Son grandes construcciones circulares a cielo abierto en las que los Zoroa¬trianos dejaban a sus muertos; éstos no incineraban ni enterraban los cuerpos, ya que considera¬ban que ello contaminaba el fuego, la tierra, el aire o el agua. En su lugar dejaban los cadá¬veres en estas torres, donde los buitres eran los encarga¬dos de dejar solo los huesos que luego se ente¬rraban. Esta antigua práctica desapareció hace años siendo sustituida en su lugar por una capa gruesa de cemento, colocada entre la tierra y el cuerpo, para evitar esta creencia de contamina¬ción de los ele¬mentos. Al lado de una de las torres existe un cementerio donde conviven tumbas antiguas y otras más actuales.

Jardines Dowlat Abad:
Es uno de los 9 jardines incluidos en la lista de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO bajo la denominación de El Jardín Persa. Fue construido a mediados del siglo XVIII por Karim Khan Zand. Para crear este jardín se excavaron una cadena de qanats de 65 Km, de Mehriz hasta Yazd, que pudiera suministrar el agua. Es similar al resto de jardines persas con una mansión en el interior rodeada en este caso de un huerto con árboles frutales con granados así como parras. Es también famoso por tener la torre de ventilación más alta de Irán con 34 metros de altura.

MASHAD

La historia de la ciudad se remonta al siglo XI, cuando el sultán Mas’ud Ghaznavi hizo reparar el primitivo mausoleo del Imán Reza y rodeó la estructura con una muralla. Más tarde, durante la invasión mongola, las tropas de Gengis Jan asesinaron a casi todos sus habitantes y destruyó el santuario. En el año 1406 las huestes de Tamerlán repitieron las masacres. Hacia la mitad del siglo XVI, el monarca safávida Shah Tahmasb hizo construir una muralla en torno a la ciudad, la pared tenía un grosor de dos metros y una altura de 6, con esa obra pretendía asegurar la inviolabilidad del lugar.
Con la guerra Irán-Irak, la población de Mashad se incrementó notablemente al acoger a dos millones de personas que huían de las ciudades susceptibles de ser bombardeadas. Una vez finalizada la guerra hubo mucha gente que ya se quedó definitivamente en Mashad. Para los creyentes chiíes es una ciudad santa. Aquí se encuentra, desde el año 817, la tumba del Imán Reza, por lo que es el mayor centro de peregrinación del país. A lo largo del año son cientos de miles los peregrinos que llegan a Mashad para poder rezar ante la sagrada tumba del Imán.

Mausoleo Iman Reza:
Ocupa el centro geográfico de los recintos sagrados. En realidad, este mausoleo comprende, además del recinto sagrado en sí, un complejo formado por caravaseres, bibliotecas, mezquitas, madrasas, sedes de cofradías (janqahs) y hasta hospitales, todo lo cual ha sido construido a lo largo de los siglos y mediante aportaciones o donativos. En realidad la tumba del octavo Imán ha tenido un papel fundamental en la fundación de la ciudad que la rodea. Mashad sustituyó paulatinamente a la ciudad sasánida de Tus, que paulatinamente fue desapareciendo y cuyas ruinas pueden verse en las cercanías de esta ciudad santa. La obra actual de este recinto data del año 1607, aunque la original es de principios del siglo VIII, que es donde yace enterrado el legendario califa de las Mil y una noches, Harun Al Rashid. Destacan los dos alminares y la cúpula, todos ellos revestidos de oro. La zona baja del mausoleo está decorada con azulejos. Las puertas de acceso están chapadas en plata y oro.

Bazar Reza:
Es uno de los principales centros comerciales de la ciudad y donde están representadas todas las artesanías de Jorasán. Destacan las turquesas de Neishabour y el azafrán.