• Ruta de la seda, el mejor viaje del mundo

Ruta de la seda, el mejor viaje del mundo

Una ruta comercial que desde China permitiera el intercambio de mercancías y relaciones diplomáticas entre oriente y occidente. Desde el siglo I antes de Cristo la Ruta de la Seda se convirtió en un dinamizador de diferentes culturas marcando la Historia global de modo similar al que la Ruta Jacobea lo hizo en Europa y España, aunque con connotaciones religiosas. Hoy, convertido en un hito cultural único, rememorar ese lento avanzar de sus caravanas puede ser considerado como el mejor viaje del mundo.

Así lo valoran muchos de los cientos de clientes de Rutas 10 que participan en esta experiencia única en un circuito vacacional igualmente único, ya que nuestra agencia de viajes diseñó una experiencia que combina historia, arte, paisaje y aventura: somos la agencia de viajes de la Ruta de la Seda.

Recorrido de la Ruta de la Seda

Desde su punto de partida en Xian o Xi’an, el que es considerado convencionalmente como extremo oriental de esta ruta nacida en China, su trazado se ramificaba por el norte o sur en un encadenado de ciudades-fortaleza hasta los enclaves de Kasgar y Yarka, en el occidente chino. Aquí se unificaban las vías para trascurrir por las cadenas montañosas de Asia central hacia Persia y el norte de India, que servían de principales puntos de encuentro con los comerciantes del imperio Bizantino y algunos otros europeos. Ciudades como Samarcanda o Bujará (hoy en Uzbekistán), Merv (Turmenistán) o Cachemira (India) se convirtieron en pujantes centros económicos por loor de la Ruta de la Seda.

El programa de la Gran Ruta de la Seda de Rutas 10 recorre hoy parte de las muchas ramificaciones de esta milenaria ruta en busca de su legado en un trayecto de 27 días, aunque hay otras variantes de menor duración. En este post resumimos a modo de índice comentado su recorrido, tanto para aquellos que decidan participar de esta experiencia como otros viajeros que estén visitando parte de su trazado. Os aseguramos que tan solo su lectura es un auténtico disfrute.

Día 1 y 2. De España a Samarcanda 

Samarcanda primera etapa de la Ruta de la Seda de Rutas 10

La icónica plaza del Registán en Samarcanda es protagonista de una de las grandes etapas de la Ruta de la Seda.

Tras el espectacular aterrizaje en Estambul, que permite disfrutar de la bella vista del estrecho del Bósforo, se toma un avión con destino a Uzbekistán. En la mítica Samarcanda comienza la aventura, pero habrá que esperar hasta la mañana para disfrutarla. Tras unas horas de descanso todos preparados para descubrir el patrimonio de este enclave de leyenda donde disfrutar la plaza del Registrán, una de las más bellas del mundo flanqueada por las madrasas de Ulugh Beg, Sherdor y Tilla-Kari cuyas cúpulas y mosaicos tiñen de azules y verdosos este paisaje urbano.

Imposible de resumir en unas líneas lo que ofrece el paseo por sus calles. El Mausoleo Gure Amir, la Mezquita Bibi Khanum o sus bazares, destacan entre sus bellezas, pero aún nos quedan sorpresas para mañana.

Día 3. De Samarcanda a Bujará en tren

Con las visitas a la necrópolis de Shahi Zinda, lugar santo para el islám compuesto de templos y tumbas que por sí solo justifican un viaje de miles de kilómetros. Tras conocer el Museo de Samarcanda y el Observatorio Ulugh Beg se completa el recorrido por sus sinuosas calles milenarias. Tras la comida, el primero de los muchos trayectos en tren que aguardan, un transporte que de algún modo permite emular la experiencia del lisérgico avanzar de las caravanas para descubrir un paisaje que conmueve por su aspereza. Bujará es el destino, donde cenaremos y repondremos fuerzas para la siguiente jornada.

Día 4. En Bujará  

Uno de los platos fuertes de la Ruta de la Seda es descubrir esta ciudad sagrada de Uzbekistán: Bujará, también conocida como Bukhara, Su inmenso patrimonio permite recorrer varios periodos de la historia desde el siglo VIII, con hitos como su saqueo por Gengis Khan en el XIII, aunque el legado que hoy ofrece es sobre todo del XVI. La ciudadela, el Mausoleo de Ismail Samani, sus plazas, mezquitas y enterramientos ofrecen un viaje en el tiempo. Y entre todos ellos destaca el complejo monumenta Poi Kalyan, en la plaza del Registán.

Día 5. En Bujará

Una jornada dedicada a conocer los alrededores de Bujará. Entre otros, visitamos el Mausoleo de Bahouddin Naqshbandi, donde descansa uno de los líderes más representativos del misticismo sufí, y el palacio de verano Sitorai Mokni Khosa, construido en el siglo XIX, de genuina belleza por combinar con maestría oriente y occidente. El traslado por corretera permite además conocer la realidad de la Uzbekistán del siglo XXI.

Día 6. De Bujará a Jiva (Khiva)

Día para disfrutar de la carretera y los paisajes del desierto Kizil-Kum con parada en el río Amu Daría, que lo esculpe demostrando una vez más el milagro del agua. Ya en Jiva (o Khiva), la jornada permitirá disfrutar aún de unas horas para un primer contacto con otra de las joyas uzbekas.

Día 7. En Jiva

Khiva o Jiva, una d las joyas de la Ruta de la Seda

Según la leyenda, Jiva fue fundada en el lugar en el que Sem (el hijo de Noé) cavó los pozos Keivah.

La Unesco declaró al conjunto monumental de la ciudad interior de Jiva como Patrimonio de la Humanidad, y nada más entrar en sus calles queda claro el porqué. El insólito minarete de Kalta Minor, con una azulejado turquesa cegador en los muchos de sus días de sol, es el emblema de esta localidad por otro lado con una interesante animación en sus calles pese a la creciente presión del turismo.

Día 8. De Jiva a Urgench, vuelo a Taskent (visita), y vuelo a Bishkek (Kirguistán)  

Taskent en la Ruta de la Seda

Taskent es el principal centro económico y cultural de Uzbekistán y, sin losa iconos artísticos de otras ciudades, cuenta con un rico patrimonio.

La Ruta de la Seda continúa. En la octava y ajetreada jornada (hay que aprovechar el tiempo) viajamos hasta la ciudad de Urgench para tomar un vuelo con destino a Taskent. En esta ciudad seguiremos conociendo el bello legado musulmán de la región, que cuenta con la mezquita más grande del país y sus mercados, cada vez de influencia más oriental. Ya por la tarde se vuela hacia Bishkek, la primera localidad de Kirguistán.

Día 9. De Bishkek al Lago Son Kul

Torre Burana en Balasagun

Junto con algunas lápidas, los restos de un castillo y tres mausoleos, la Torre Burana es todo lo que queda de la antigua ciudad de Balasagun.

En Kirguistán comienza  nueva fase del viaje con un trayecto en carretera hacia el Lago Son Kul, donde espera una singular experiencia a los viajeros hospedándose en un campamento de yurtas rodeado de montañas, las yurtas son un tipo de vivienda-tienda de campaña típica en esta región de Asia central. Pero el trayecto también ofrece sorpresas, como las visitas a los vestigios de la ciudad medieval de Balasagun con su Torre Burana, un símbolo dentro de la Ruta de la Seda, ya que aquí confluían varios de sus recorridos. También se conoce el pintoresco pueblo de Kochkor.

Día 10. Del lago Son Kul a Tash Rabat

Campamento de yurtas en lago Son Kul

El alojamiento en un campamento de yurtas convierte el paso por Kirguistán en un momento mágico del viaje.

Una jornada con la naturaleza de protagonista. El recorrido por la ruta de Naryn es uno de los más bellos de todo el circuito, sus sinuosas carreteras están rodeadas de montañas y praderas donde ver al ganado pastar y a la manadas de caballos correr en claro desafió a nuestro vehículo. De nuevo nos hospedamos en un campamento de yurtas, pero antes queda la visita al caravanserai de Tash Rabat, a más de 3.550 m. de altura, esta edificación en piedra era un conocido refugio de la Ruta de la Seda, sin duda uno de los más auténticos de los pocos que han llegado hasta nuestros días.

Día 11. De Tash Rabat a Kashgar (la frontera China por Torugat Pass)

Por fin llegamos a China, cuya primera noche se pasa en la ciudad-oasis de Kashgar, otro de los puntos clave de la Ruta de la Seda. Pero antes de poner a prueba la burocracia china en el paso de Torugat, aguarda una parada en el Lago Chatyr Kul.

Día 12. En Kashgar

Tras la ajetreada jornada precedente, un poco de relax para disfrutar de la mayor ciudad oasis de Asía Central y el corazón del islam en China. Con sus 2.000 años de historia, Kashgar o Khasi es uno de los puntos neurálgicos de la Ruta de la Seda, que aún conserva un profundo aire medieval.

Día 13. De Kashgar (mercado dominical) a Turpan (vuelo y tren)

Un día para descubrir el tipismo de los mercados dominicales en esta región china, uno de los más grandes de toda Asia, a ojos europeos es como un pequeño viaje en el tiempo. De nuevo tomamos un corto vuelo hasta Urumqui, desde donde el tren nos acercará a Turpan, nuestro destino de hoy. 

Dia 14. De Turpan a Dunhang  y en tren nocturno a Liyuan

Las ruinas de Jiaohe, lo que queda de otra de las míticas ciudades de la Ruta de la Seda permite hacerse una idea de su esplendor 2.000 años después. En esta jornada también se visita la Pagoda de Sugong, una construcción única y la Cueva de los Mil Budas de Bizaklik, con un conjunto de murales sobre el budismo de extraordinaria belleza. La jornada finalizará en el tren nocturno a Liyuan.

Día 15. En Dunhuang

El Lago de la luna creciente

Durante la Ruta de la Seda, el Lago de la Luna creciente (Yueya Quan) era un punto clave para los comerciantes, hou la gran sorpresa en las Dunas de Dunhuang.

Desde la ciudad de Liuyuan nos trasladamos por tierra a Dunhuang. En sus alrededores se encuentran las 492 Cuevas de Mongao, que desde el siglo IV han sido enriquecidas con pinturas y efigies de Buda, una visita llena de misterio e historia. También visitaremos las dunas de Mingsha y el lago de la Luna creciente, escenarios donde los amantes de la fotografía disfrutarán de un singular paisaje.

Día 16. De Dunhuang a Jiayuguan, tren alta velocidad a Lanzahou

Atravesando el desierto del Gobi, llegamos hasta el punto más occidental de la Gran Muralla China. Otra de las visitas estrella del día es la fortaleza de Jiayuguan, construida en el siglo XIV para parar la invasión mongola.

Día 17. De Lanzhou a Binglisi y Xiahe (Labrang) 

Cuevas de Binglisi y Buda gigante

Una embarcación sobre el río Amarillo es la mejor forma de llegar a las Cuevas de Binglisi y disfrutar de su Buda gigante.

Tras disfrutar de la alta velocidad ferroviaria china llegamos a Lanzhou, una ciudad en la encrucijada entre Siberia, India y Tíbet. Viajamos en carretera hasta el río Amarillo para que una lancha a motor nos acerque hasta las Cuevas de Binglisi y su imponente Buda gigante esculpido en la montaña. El día se completa atravesando la región autónoma de Dongxiang, territorio de la minoría Hui, musulmanes de origen mongol con una cultura sincrética única en China.

Día 18. Monasterio de Labrang (Xiahe)

El monasterio de Labrang, hito de la Ruta de la Seda

El monasterio de Labrang se ubica a casi .000 metros de altura. Foto Rutas 10

Para algunos viajeros uno de los días más inolvidables de la Ruta de la Seda. Xiahe es conocido como el Pequeño Tíbet, una localidad de exótica belleza que tienen en el monasterio de Labrang, ubicado a casi a 3.000 metros de altura, una construcción de fama mundial.

Día 19. De Xiahe a Lanzhou, tren a Tianshui

Lanzhou o Gansu cuenta con un singular museo provincial, en el que con permiso de su interesante colección de cerámica neolítica, nos interesa especialmente sus referencias a la Ruta de la Seda, que incluye piezas llegadas a China desde Bizancio. Hoy de nuevo nos subimos al tren, en esta ocasión con destino a Tianshui.

Día 20. De Tianshui a Xi’an

Una jornada dedicada a descubrir esta ciudad y dos de sus principales atractivos. El primero de ellos es las Grutas de Maijishan, considerado el cuarto complejo más importante del mundo en arte rupestre, contiene más de 7.000 estatuas en sus 194 galerías. El viajero también quedará sorprendido por la Montaña de los Inmortales, que agrupa grandes esculturas de divinidades taoístas, confucionistas y budistas. Al anochecer tomamos el tren-hotel hacia Xi’an.

Día 21. En Xi’an

Guerreros de terracota de Xi'an

El parque arqueológico de los Guerreros de terracota ofrece más de 8.000 figuras de guerreros y caballos a tamaño real. .

Fue el extremo este del trazado primigenio de la Ruta de la Seda. Esta gran capital de 7 millones de habitantes es hoy un destacado centro industrial, pero al margen de origen de la Ruta de la Seda su fama la debe al descubrimiento de los Guerreros de Terracota. Se encuentran a 36 kilómetros de la ciudad y, sin duda alguna, es el complejo arqueológico más impresionante de China con sus aproximadamente 6.000 figuras, todas diferentes. Pese a su magnetismo, en la jornada también se dedicará tiempo para empezar a conocer la ciudad, donde destaca su gran Mezquita, fundada en el 742.

Día 22. En Xi’an

Continuamos explorando esta ciudad mítica recorriendo sus puertas, murallas y animadas calles comerciales. Pero mientras paseamos por la China más moderna, también encontramos pretextos para seguir conociendo su historia visitando monumentos como la Torre de la Campana o la Gran Pagoda de la Oca Salvaje.

Día 23. De Xi’an a Pekín

La alta velocidad china nos acerca hasta Pekín o Beijing, la capital de este país que no deja de sorprender al mundo. Hoy, los viajeros de la Ruta de la Seda tienen el día libre para descubrir la mítica ciudad.

Día 24. En Pekín

La Gran Muralla China atractivo en la visita Pekín

Se calcula que la Gran Muralla China cuenta con 7.000 km. de longitud y su parte más monumental está junto a Pekín. Foto: Pixabay

Esta capital es casi infinita pero es inevitable conducir 70 kilómetros para conocer la parte más monumental y mejor conservada de la Gran Muralla China, otro de los recuerdos imborrables del viaje. Además, visitaremos las Tumbas Ming, con los enterramientos de 13 emperadores, emperatrices y concubinas que se extienden en una circunferencia de 40 kilómetros. El día acaba paseando por el barrio más antiguo de Pekín: Hutongs.

Día 25. En Pekín  

Ciudad Prohibida en Pekín

Con 72 hectáreas de extensión, la Ciudad Prohibida es el mayor complejo palaciego del mundo que ha llegado hasta la actualidad. Foto: Pixabay

Seguimos descubriendo esta ciudad fotografiando la plaza de Tianannmen. Pero hoy espera otra de esas visitas inolvidables en el que fue palacio de emperadores durante más de 500 años. Estamos en la Ciudad Prohibida, un complejo de 72 hectáreas con 9.999 habitaciones. Con la visita al Templo del Cielo y el Palacio de Verano termina esta jornada.

Día 26. En Pekín

Día libre para perderse y descubrir la magia de esta ciudad donde la modernidad y la tradición confluyen. Un auténtico paraíso de compras y gastronomía que los viajeros de la Ruta de la seda disfrutan hasta media noche, hora de coger la maleta para volver a casa.

Día 27. De Pekín a Madrid/Barcelona

Vuelo de regreso, unas horas para rememorar unas semanas imborrables. Ahora probablemente ya entiendas porque la Ruta de la Seda es el

 Fotos: Rutas 10
  • Alicia
    31 marzo, 2020

    Quiero saber el precio

  • Octavio Mendoza
    14 noviembre, 2019

    me Interesa el precio del viaje de la ruta de la seda. También tener más información sobre fechas y características del viaje. Número de personas. Me gustaría regresar desde X’ian a Mexico. Ya sin visitar Pekín. Yo puedo volar de Mexico a Barcelona para iniciar el viaje.

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